«Existe un intrusismo descontrolado tanto entre personal sanitario, como no sanitario, y una mala elección puede poner en riesgo la salud»
Acaba de ser nombrada por la prestigiosa revista Forbes como una de las 35 mujeres más relevantes de la medicina estética, y su lema es ‘mejorar sin transformar’. Hoy, tenemos el privilegio de charlar con la murciana Virtudes Ruiz: cirujana, médico estética y fundadora de las clínicas Virtud Estética.
BW. ¿Cómo se define Virtudes Ruiz a sí misma?
VE. Soy una persona positiva, alegre, luchadora incansable, tenaz, perfeccionista y una apasionada en general de todo lo que hago.
BW. Por segundo año consecutivo, has sido incluida en la lista de la revista ‘Forbes’ que pone en valor a las 35 mujeres más relevantes del negocio de la medicina estética. ¿Cómo te sentiste con esta distinción?
VE. Agradecida por este reconocimiento a mi labor como profesional de la Medicina Estética de Calidad y muy ilusionada de estar por segundo año consecutivo en ese listado tan especial.
BW. ¿Cuál es tu formación profesional y cómo han sido estos 30 años dedicada a la medicina estética?
VE. Mi experiencia como cirujana general en mis principios, me dio mucha seguridad en los tratamientos, teniendo en cuenta que hace 30 años todos los médicos estéticos en España éramos un poco autodidactas. No existían tantas formaciones, conocimientos, técnicas, materiales de calidad, ni ayudas, como ahora.
En 1993, realicé un Master en la Escuela Española de Medicina Estética, ubicada en Barcelona, y me hice miembro de la SEME (Sociedad Nacional de ME). En 2004 fui la primera promoción del “Master en Medicina Estética y del Envejecimiento Fisiológico” en la Universidad Autónoma de Barcelona. Acudía, y sigo haciéndolo en la actualidad, a todos los cursos de formación continuada, Jornadas y Congresos que se hacían en España y en Europa, como el IMCAS de Paris o el de Mónaco. También en Praga, Londres, Roma, Zúrich etc.
En 1994 abrí mi primera consulta en Lorca, y desde 2009 tengo otra consulta en Murcia, que hoy es la sede principal de Virtud Estética. Aquí es donde comparto el trabajo con mi hija, la Dra. María Vicente, una gran profesional, cirujana general y medico estético, de la que me siento muy orgullosa.
Esta insaciable apetencia por ampliar mis conocimientos en lo último sobre técnicas y procedimientos en Medicina Estética, me ha llevado a ser posteriormente profesora del Máster de la Universidad CEU de Valencia, participar como ponente en Congresos, Cursos, y Jornadas sobre ME.
En 2004, cuando aprobaron la Toxina botulínica en España, yo enseñé a muchos de mis compañeros el uso de la misma para el tratamientos de las arrugas de expresión. Entonces era de las pocas profesionales en España que manejaba la toxina botulínica y tenía experiencia con este tratamiento, del que fui una estudiosa desde que lo conocí en 1997.
En 2009 presente por primera vez una conferencia en un Congreso en Madrid, con el nombre de lo que se convirtió en el lema de Virtud Estética “ Mejorar sin Transformar”. Para ello trataba los tres tercios de la cara, con tres productos (Toxina botulínica, ácido hialurónico y estimuladores del colágeno o Bioestimuladores (que ya existían pero nadie conocía) y a tres niveles de profundidad (supra perióstico, músculo y dermis) y conseguía mejorar los rostros para que todos el mundo viera bien a mis pacientes, pero nadie pudiera saber que se habían hecho (lo que ahora dicen: “ que se note, pero que no se note”) .
En 2014 realizo mis estudios de Doctorado en la Universidad de Murcia, que cursaron sobre “los efectos de la Astaxantina en el foto envejecimiento,” superándolos como DOCTORA CUM LAUDE y dieron lugar a nuestra exclusiva línea de cosmética medica aXtCare, a base de Astaxantina, que es 10 veces más potente que la vitamina C, y de la que me siento muy orgullosa.
También me siento muy orgullosa de poder representar a mis compañeros en Murcia por que debido a mi pasión y tenacidad por defender la Medicina Estética de Calidad me eligieron Presidenta de la Asociacion Murciana de Medicina Estetica (AMMECC).

BW. ¿Cuál consideras que ha sido la clave de tu éxito profesional?
VE. La honestidad ante todo, junto con mi incansable curiosidad por la innovación, e investigación, y mucha formación continuada, para poder resolver los posibles efectos adversos de cada uno de los tratamientos que realizo, verlos venir y prevenirlos, es fundamental.
Siempre uso mi sentido común, además de mi experiencia y formación, poniendo todos mis sentidos, cuando realizo los tratamientos, y siempre aplicando eso de: “lo que no quieras para ti, no lo quieras para los demás”.
Mis pacientes notan mi pasión por lo que hago y mi habilidad, algo que les resulta fascinante.
BW. ¿Qué es lo más importante que has aprendido en tu trayectoria?
VE. Es muy importante amar y respetar lo que haces, y la empatía con los pacientes.
BW. Como presidenta de la Asociación Murciana de Medicina Estética (AMMECC) coméntanos, ¿cuál es el principal cometido de la Asociación?
VE. Desde hace 40 años en España, y 22 que existe la Asociación de Medicina Estética en Murcia, venimos pidiendo REGULACIÓN de la Medicina Estética tanto a nivel Ministerial, como de forma Autonómica. Eso habría evitado la gran cantidad de intrusismo descontrolado que existe en la actualidad en este sector, tanto entre el personal sanitario, como no sanitario.
La Medicina Estética era y es la gran desconocida. Es la despreciada por el Ministerio de Sanidad, las consejerías, incluso los colegios de médicos y por los mismos compañeros médicos, que hoy la ofrecen en sus consultas. Nos queda mucho camino por recorrer en busca de esta regulación de una Medicina Estética de Calidad, realizada por médicos formados específicamente en esta parte de la medicina, que cada día tiene más demanda por parte de la sociedad.
Como Presidenta, uno de mis cometidos es la divulgación de una Medicina Estética de Calidad, tanto entre mis compañeros médicos, como a la ciudadanía, por eso no pierdo ocasión de dar charlas o cursos.
BW. También eres codirectora y docente del Máster de Medicina Estética Avanzada y Láser de la Universidad CEU de Valencia. ¿Qué es lo principal que les enseñas a tus alumnos? ¿Cuál es tu filosofía?
VE. Intento transmitirles el respeto por la Medicina Estética, porque hay quien la banaliza y piensa que es algo sencillo, fácil, inocuo… y nada más lejos de la realidad.
Es un acto médico y se necesitan conocimientos exhaustivos de anatomía, técnica y reología de los productos, para poder hacer un diagnóstico correcto y elegir el material más adecuado para cada tipo de paciente y tratamiento.
Además, son necesarios conocimientos de armonía y belleza facial, para no copiar plantillas y hacer todas las caras iguales, algo que últimamente se ve frecuentemente. Esto resulta muy descorazonador, incluso desagradable.
La filosofía que me gusta transmitirles es: ¡Hazlo, pero hazlo bien!
BW. ¿Qué recomendaciones darías a las mujeres que en este momento están pensando hacerse algún procedimiento, pero no se atreven a dar el paso?
VE. Que miren y se informen muy bien de quien les va a realizar el tratamiento. Existe un intrusismo descontrolado tanto entre personal sanitario, como no sanitario, y una mala elección puede poner en riesgo su salud, por algo que se puede considerar banal, cuando no lo es.
En buenas manos es muy satisfactorio, porque, verse bien por fuera, nos aumenta la autoestima, nos pone contentos y nos mejora la calidad de vida, amén de que si estamos felices, hacemos felices a las personas que nos rodean.
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