El cáncer de cuello de útero es una enfermedad oncológica que se origina en las células de la parte inferior del útero que conecta con la vagina. Este tipo de tumor es, sin embargo, uno de los que mejores tasas de curación tienen. De hecho, es curable en nueve de cada diez casos, siempre que se diagnostique en estadios tempranos. De ahí la vital importancia de someterse a controles periódicos.
La Semana Europea para la Prevención del Cáncer de Cuello de Útero es el momento idóneo para concienciar a las mujeres sobre ello, y dar visibilidad a las causas que pueden originarlo.
La doctora Paula Soriano, ginecóloga del Hospital Quirónsalud Murcia, explica que «aunque la principal causa es la infección persistente por el virus del papiloma humano, existen otros factores que también pueden contribuir a la aparición de este tipo de tumor como son el tabaquismo, el uso prolongado de anticonceptivos orales o los tratamientos inmunodepresores, así como no realizarse controles ginecológicos periódicos».

La prevención sobra especial importancia ya que, como destaca la doctora, el cáncer de cuello de útero no manifiesta síntomas de alerta en su estado inicial. Estos aparecen en estados avanzados. Entre ellos, hay que prestar atención al sangrado vaginal anormal, el dolor pélvico y el flujo vaginal con mal olor.
La especialista del Hospital Quirónsalud Murcia concluye que «sería curable en nueve de cada diez pacientes si se diagnostica de manera precoz. Su detección es sencilla, ya que solo es necesario someterse a citologías periódicas para localizar las células anormales que tratadas a tiempo eviten el desarrollo del tumor».





