«El sedentarismo, el estrés y el abuso de las pantallas están pasando una factura silenciosa a nuestra salud, especialmente entre los más jóvenes: problemas posturales, emocionales y de visión»
Con esta premisa, Verónica Moreno del Castillo nos advierte sobre los riesgos de un estilo de vida que, tarde o temprano, compromete nuestro bienestar. Fundadora de la Clínica de Osteopatía y Fisioterapia Sincrost, Verónica atesora más de 16 años de experiencia dedicados a la excelencia clínica. Formada en Osteopatía por la Universidad de Murcia y especializada en Terapia Craneosacral y Posturología, ha consolidado su trayectoria en Santomera, donde está a punto de inaugurar un nuevo centro.
Te invitamos a leer la entrevista completa, donde hablamos con ella sobre trayectoria, salud integral y prevención.
BW. Con una formación tan amplia y diversa, ¿en qué momento sentiste que era el momento de fundar tu propio proyecto, la Clínica Sincrost?
VM. Siempre he tenido curiosidad por fundar algo propio, pero realmente cuando decidí dar el paso fue cuando me quedé embarazada de mi segundo hijo. En ese momento yo trabajaba en varias clínicas de Murcia, formaba parte del equipo docente de Osteopatía en la UMU y además trabajaba en AFA Miguel Hernández con pacientes con demencia. Me di cuenta de que ese ritmo, como madre de dos niños, ya no lo quería ni lo podía seguir. Necesitaba estar más cerca de ellos y fue el momento idóneo. Creo que las cosas pasan en el momento justo.
BW. Tu currículo combina Farmacia, Laboratorio, Fisioterapia, Naturopatía, Osteopatía, Posturología y TMPI. ¿Cómo integras todas estas disciplinas para ofrecer un enfoque diferencial en tu clínica?
VM. Esta pregunta me encanta; es importante que las personas sepan que el cuerpo no se compone de estructuras independientes. El cuerpo es una máquina perfecta que funciona mediante engranajes perfectamente colocados y diseñados para su correcto funcionamiento. Si alguno de estos engranajes no funciona correctamente, posiblemente tenga una repercusión a distancia en otro lado que no esperemos. Esto quiere decir que el cuerpo hay que tratarlo en toda su globalidad, y para ello es esencial tener formación para poder visualizarlo de esta manera.
En un niño habrá que buscar hasta en la etapa uterina (puede ser que la madre haya sufrido un riesgo de aborto, por ejemplo, y haya tenido que permanecer en reposo la mayor parte del embarazo. Esto traerá consecuencias en el neurodesarrollo del bebé, lo cual podemos solucionar con una formación adecuada). Por otra parte, en un adulto, influirá desde la medicación que toma, su emoción, actividad, todo.
Es esencial tener esta visión global para poder tratar el problema desde su origen, y así ser honestos con el paciente y tratarlo como se debe. Para ello es importante tener formación, actualizarse constantemente y derivar o apoyarnos en otros profesionales sanitarios, si fuese necesario.
BW. Después de 16 años de experiencia ininterrumpida, ¿qué es lo que más te ha sorprendido de la faceta de gerente frente a la de profesional asistencial?
VM. Después de tantos años, ya me había encargado de llevar la gestión de alguna clínica; aun así, la faceta de empresaria, de gerente de mi propio proyecto, me ha resultado un reto.
Mis inicios no fueron fáciles, ya que emprendí en un municipio donde no me conocía nadie. No sabía cómo iba a reaccionar la población a mi forma de ver y de tratar al paciente. Además, cuando inicié mi negocio, estalló la pandemia y a la semana tuve que cerrar porque no tenía suficientes medidas EPI. Me invadieron los miedos, las inseguridades; incluso dudé de esa decisión que había tomado y del momento en el que decidí emprender. Se me pasaron muchas cosas por la cabeza. Hoy en día agradezco el lugar, el momento y este municipio con estas personas tan maravillosas.
Para mí, ser gerente de mi empresa me ha hecho evolucionar como persona y cada día me enseña a liderar un equipo, planificar estrategias y tomar decisiones difíciles.
BW. Te has especializado en neurodesarrollo y problemas orofaciales en bebés (TMPI). ¿Cómo de importante es la detección temprana en la calidad de vida de un niño?
VM. Con esta pregunta me podría hacer otra entrevista completa.
La detección temprana de los problemas en neurodesarrollo o problemas orofaciales en los bebés es esencial. Cada vez hay más estudios al respecto. Hoy en día hay un gran desconocimiento y una normalización absoluta de este tipo de problemas. Tienen consecuencias tanto posturales como en el desarrollo de ese niño en etapa escolar.
Con respecto al neurodesarrollo, hay que tener en cuenta que los niños, desgraciadamente, hoy no pasan tanto tiempo en la calle jugando como nos gustaría. Por otra parte, tenemos demasiados utensilios en casa cuando nuestros bebés son pequeños, cosa que frena esa etapa y ese neurodesarrollo en el suelo que es tan importante para ellos.
Hemos normalizado que los niños duerman o permanezcan constantemente con la boca abierta; nadie nos ha dicho que eso tiene repercusión hasta en el desarrollo de la planta del pie de ese futuro niño, en la formación de nuestra cara, en los problemas de adenoides (vegetaciones), etc.
De este tema me podría pasar horas hablando, porque me apasiona y es una maravilla. Creo que lo más importante es que las familias sepan que hay solución y que hay profesionales que nos formamos constantemente para poder estar a su lado y poder realizar ese acompañamiento familiar. Este acompañamiento, tan necesario durante los primeros días/meses de vida como más adelante, puede solucionar problemas con consecuencias importantes para el niño. Por ejemplo, cuando vemos que el niño mantiene la boca abierta, cosa que no debe ser así.
En este aspecto, es muy importante contar con un equipo multidisciplinar preparado, como logopedas pediátricos, asesores de lactancia, fisioterapeutas especialistas en pediatría, odontopediatras posturólogos, podólogos posturólogos…
BW. La osteopatía pediátrica es un campo delicado. ¿Cómo logras generar ese vínculo de confianza tanto con los bebés como con sus familias?
VM. Para poder generar ese vínculo de confianza con esas familias (generalmente muy cansadas, enfadadas y agobiadas en el momento en el que vienen), es importante escucharlas y hacerles una historia muy completa para poder explicarles lo que le puede estar pasando al niño/bebé en ese momento. Además, como madre, tengo empatía con ellos y esto ayuda a generar el vínculo.
Para poder hacer este acompañamiento, es muy importante la formación continuada, además de estudiar comunicación dirigida a estos padres, para que entiendan la importancia del tratamiento y del seguimiento.
BW. Sincrost suena a «sincronicidad» o «equilibrio». ¿Cuál es la filosofía principal que aplicas en el tratamiento de tus pacientes?
VM. Lo que teníamos claro para elegir la marca de la clínica era buscar un nombre que explicara nuestra filosofía, el concepto de globalidad, unión, sincronismo; de ahí surgió el nombre de Sincrost (Sincronismo y Osteopatía), un todo. También me gustó el “Sí” con el que inicia el nombre; ya nos dice que es algo afirmativo, positivo.
BW. Has sido docente en el Máster de Osteopatía de la UMU. ¿Qué valores intentas transmitir a las nuevas generaciones de fisioterapeutas que se están formando hoy?
VM. Les diría que la formación continuada es imprescindible. Que cuando vayan a hacer un tratamiento, busquen en todas esas carpetas de formación que tienen en su cabeza y que no juzguen. Que sean honestos con el paciente; no siempre podemos remar solos hacia el éxito y por eso no somos menos; al contrario, saber cuándo apoyarnos en otros profesionales sanitarios nos da más credibilidad y más profesionalidad. Hay miedos muy peligrosos, como el no creer en uno mismo o el miedo a perder un paciente por derivarlo a otro profesional.
Por último, creer en lo que hacemos, valorarlo y valorarnos. Somos una pieza fundamental dentro del ámbito sanitario, con muchas ramificaciones en especialidades diferentes. Podemos y aportamos mucho, más de lo que pensamos.

BW. Como mujer emprendedora en Santomera, ¿qué retos has encontrado al liderar tu propio equipo y posicionar tu clínica como un referente en la zona?
VM. El principal reto que he encontrado es poder formar un equipo como el que tengo ahora mismo. Hoy en día, es muy difícil encontrar personas cualificadas y que se impliquen en la empresa. Además, la burocracia y todo lo que te exigen por cada empleado que contratas es brutal.
En Sincrost, intentamos que todos nuestros trabajadores tengan jornadas intensivas para ayudar a la conciliación, que se sientan valorados y, lo más difícil, que se sientan una familia. Para posicionar Sincrost como referente en Santomera y alrededores, simplemente vamos con un objetivo claro, que es la recuperación del paciente.
BW. Dices que siempre estás en continua formación. ¿Cómo compaginas la gestión de una clínica, la atención a pacientes y la actualización profesional constante?
VM. Lo compagino todo con mucho esfuerzo, trabajo y dedicación. Lo he convertido en un estilo de vida. Me apasiona mi trabajo y me apasiona estar en constante formación; no lo puedo evitar. Tengo suerte de contar con un equipo inmejorable, desde mi marido hasta mis hijos. Es difícil pasar semanas fuera formándome sin ver a mis pequeños.
Por otra parte, cuando hago cursos y me pongo a estudiar o estoy leyendo, lo hago con ellos; les transmito la importancia y el valor tanto de la formación como de la constancia para conseguir los objetivos. Les transmito que los deseos se convierten en realidad mediante esfuerzo. Que la suerte y la mala suerte son relativas. La suerte se trabaja y la mala suerte, se decide (en muchos casos).
BW. ¿Hacia dónde se dirige Clínica Sincrost? ¿Tienes algún proyecto o área de salud que te gustaría incorporar próximamente?
VM. Clínica Sincrost se dirige hacia el crecimiento, hacia la expansión y, por supuesto, en un futuro no muy lejano, me gustaría contar con más profesionales y especialidades sanitarias dentro de mi clínica para poder facilitar la recuperación completa del paciente.
BW. ¿Qué consejo le darías a una mujer profesional de la salud que tiene el conocimiento técnico pero todavía no se atreve a dar el salto al emprendimiento?
VM. Le diría que no va a ser fácil, que tendrá dudas y miedos, pero que casualmente lo que no resulta fácil es lo que nos lleva al éxito. Que lo que se inicia y se focaliza con amor, con proyección y con el objetivo de ayudar a los demás tiene una evolución positiva. Yo siempre digo que es mejor intentarlo que quedarse con el… ¿Y si lo hubiese hecho? Hay que mirar atrás con valentía y decir: «Por lo menos lo intenté» El que fracasa no es el que lo intenta, sino el que no hace nada por intentarlo.
BW. Verónica, como experta en posturología y osteopatía, ¿cómo crees que el estilo de vida actual (estrés, pantallas, sedentarismo) afecta a las mujeres profesionales y cómo tu clínica puede ayudarlas?
VM. Todo lo que mencionas anteriormente afecta tanto a la mujer como al hombre y a los niños. No hay distinción ni por edad ni por sexo. El movimiento es vida y el cuerpo está diseñado para tener movimiento. Esta frase se la digo y repito constantemente a mis pacientes. De hecho, mi pregunta estrella es: ¿haces algo de ejercicio? Desgraciadamente, en el siglo XXI, aún se aconseja: “Si te duele, no te muevas”. Esto, en algunos casos, me parece una falta de formación, actualización, contradicción, ganas y empatía.
El sedentarismo, estrés, pantallas… aportan muchos problemas, sobre todo en los adolescentes, tanto posturales como emocionales y de visión, entre otros. Desde nuestra clínica, aportamos un enfoque globalizado donde implementamos y aportamos varios tratamientos en función de las necesidades del paciente.
Fotografías: Víctor Soriano
Localización: Auditorio Santomera





