Arrancamos un nuevo año volviendo a la rutina. De repente, tras unos días frenéticos en los que hemos salido más de lo habitual; hemos incluido cambios en nuestra alimentación diaria y (casi todos) hemos podido disfrutar de unos días de desconexión laboral, toca volver, y sin tregua: pasamos de 0 a 100. Que este choque de realidad no nos afecte de forma negativa está en nuestras manos.
¿Nuestro consejo? Apóyate en el deporte o en los propósitos realistas que nos recomendaba la psicóloga María de Moya. Además de todo ello, hoy vamos a hablarte de algo que puede ayudarte a frenar el estrés y hacerte sentir mejor a nivel físico y emocional: la ashwagandha.
Está muy de moda, pero es una gran desconocida. Por eso hablamos con la nutricionista Anto Martínez. Ella nos explica más sobre esta planta y cómo puede ayudarnos realmente.
BW. ¿Qué es exactamente la ashwagandha y cuál es su origen?
AM. La ashwagandha es una planta adaptógena originaria de la India, utilizada en la
medicina ayurvédica durante siglos. Su nombre científico es Withania somnifera L., y
es valorada sobre todo por sus propiedades para incrementar los niveles de energía,
reducir el estrés y buscar equilibrio físico y mental.
BW. ¿Cuáles son los beneficios físicos y mentales más relevantes?
AM. Entre sus beneficios, los que más destacan son la reducción del estrés y la ansiedad. También se ha visto que puede mejorar la calidad del sueño, aumentar la energía y la resistencia física, mejorar la memoria y la concentración, incluso se vincula con la prevención y el tratamiento de algunas enfermedades, por lo que podríamos decir que
serviría de apoyo al sistema inmunológico.
BW. ¿Cómo recomendarías consumirlo o integrarlo en nuestra rutina diaria?
AM. Se puede consumir en forma de cápsulas, hojas secas o polvo para infusión.
Recomiendo integrarlo en batidos, infusiones o mezclar el polvo con yogur. La dosis
dependerá del objetivo y siempre es ideal consultar con un profesional.
BW. ¿Hay alguna contraindicación importante que debamos tener en cuenta?
Sí, estaría contraindicado y no se recomienda en mujeres embarazadas y lactantes,
tampoco en personas con problemas de tiroides, enfermedades autoinmunes o que
tomen medicamentos sedantes o antidepresivos, también cuidado en personas que
tengan sensibilidad gástrica o que tomen medicación para hipertensión o diabetes.
Recordemos que no se recomienda en niños menores de 12-13 años. En cualquier
caso, como indicaba antes: es importante consultar a un profesional antes de iniciar
su uso.
By Anto Martínez, Dietista-Nutricionista y Coach nutricional

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