Olga García Saz, directora territorial de CaixaBank en Comunidad Valenciana y Región de Murcia

Entrevista: Antonio López, presidente de ADIMUR

Olga García Saz es para mí una de las directivas más destacadas y reconocidas de nuestra Región. Ella representa fielmente los valores clave que creo que tiene que tener una directiva: asume el liderazgo sin arrugarse —en todos los sentidos—, ganándose el respeto de todo su equipo; delega todo lo necesario, pero con presencia —predicando con el ejemplo—; tiene una capacidad de trabajo/esfuerzo sin límites —echa más horas que yo—; tiene un nivel intelectual por encima de la media —que rápido procesa información esa “cabecica”… Aún no la he visto olvidar un nombre o un dato—;  posee una sólida formación y base técnica —cuando rascas, hay siempre algo sólido detrás—; es humilde —he estado con ella en reuniones de asuntos muy grandes, y muy pequeños, pegada al terreno sin caérsele los anillos nunca—, y, por encima de todo, lo hace con una tremenda humanidad y cercanía, sin el más mínimo gesto externo de agotamiento o enfado —a veces pienso que es un robot creado por la famosa IA, todo perfecto—.

En fin, su trayectoria ejemplar e inmaculada ya la conocemos y reconocemos todos, habiendo sido capaz de implantar la cultura de su entidad —Caixabank— de forma leal y magistral, situándola en el más alto nivel empresarial de la Región de Murcia y contribuyendo a su éxito. 

En un entorno empresarial complejo y competitivo, la figura de Olga García Saz emerge como un claro ejemplo de liderazgo, orientación al cliente y compromiso social. Para los directiv@s murcian@s, y en especial para las mujeres de negocios, su historia no solo merece visibilidad, sino que invita a la reflexión sobre el papel de la mujer en los territorios clave de la economía, sobre cómo abordar el crecimiento profesional y cómo alinear el éxito con un impacto positivo en la comunidad.

AL. Olga, tú lideras una gran estructura territorial en un sector de alta exigencia. Si tuvieras que definir tu estilo en dos o tres adjetivos, ¿cuáles serían? ¿Cómo se traduce ese estilo en la toma de decisiones críticas y en la motivación de tu equipo?

OG. Diría que mi estilo es cercano, exigente y colaborativo. Cercano porque creo en la fuerza de las relaciones humanas: escucho, acompaño y estoy al lado de mi equipo en los retos y en los logros. Exigente porque la banca es un sector que demanda excelencia, precisión y responsabilidad en cada decisión. Y colaborativo porque los mejores resultados se consiguen cuando trabajamos en red, compartiendo talento y visiones.

En la toma de decisiones críticas, este estilo se traduce en analizar con rigor, decidir con firmeza y comunicar con claridad. Y en la motivación del equipo, en dar ejemplo, generar confianza y reconocer siempre el esfuerzo y la contribución de cada persona.

AL. El sector financiero ha vivido una profunda transformación (digitalización, fusiones). ¿Cuál ha sido la estrategia de liderazgo interna que has aplicado para guiar a la organización a través de estos grandes cambios, garantizando el éxito operativo y la adaptación cultural?

OG. La transformación del sector ha sido, sin duda, uno de los mayores desafíos de los últimos años. Mi estrategia se ha basado en tres pilares: comunicación constante, formación continua y propósito compartido.

La digitalización exige nuevos conocimientos y nuevas formas de trabajar, por lo que hemos invertido mucho en capacitar a nuestros equipos y en acompañarlos en el cambio. Pero, sobre todo, hemos reforzado la idea de que somos una organización con un propósito claro: estar cerca de nuestros clientes, en cualquier circunstancia y a través de cualquier canal. Cuando las personas entienden para qué se hacen las cosas, la adaptación cultural fluye con más naturalidad.

AL. Más allá de los resultados financieros, ¿cuáles son las métricas clave que utilizas para evaluar tu propio éxito como directiva?

OG. Para mí, el éxito no se mide solo en cifras. Miro mucho la motivación y compromiso del equipo, porque cuando una organización vibra en positivo, los resultados llegan solos. También me fijo en la satisfacción de los clientes, en la capacidad que tenemos de acompañarlos en momentos clave de su vida personal y empresarial. Y, por supuesto, en el impacto social: CaixaBank es una entidad con una gran vocación social, y ver cómo contribuimos a proyectos de desarrollo en la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana es una medida de éxito tan importante como cualquier balance financiero.

AL. ¿Cuál es el mayor logro profesional que destaca en tu gestión en la Región de Murcia?

OG. Me siento muy orgullosa de haber consolidado a CaixaBank como un aliado estratégico para el tejido empresarial y social de la Región de Murcia. Hemos logrado reforzar nuestra presencia en sectores clave como la agroindustria, la innovación y el emprendimiento, y, al mismo tiempo, hemos impulsado proyectos sociales que generan un impacto real en las personas más vulnerables. Para mí, ese equilibrio entre resultados económicos y compromiso social es el mayor logro.

olga garcia

AL. Como referente en la alta dirección, ¿qué mensaje o consejo estratégico le darías a los directivos y empresarios de la Región de Murcia (Adimur) sobre la importancia de la visión a largo plazo, la gestión del riesgo y el talento local?

OG. Les diría que la visión a largo plazo no es una opción, es una necesidad. En un entorno tan cambiante, quien solo piensa en el corto plazo se arriesga a quedarse atrás. La gestión del riesgo, además, no debe ser vista como un freno, sino como un motor que obliga a prepararse mejor, a innovar y a diversificar. 

Y, respecto al talento local, creo firmemente que es el mayor activo que tenemos: nuestra gente, formada, comprometida y con capacidad de competir en cualquier mercado. Invertir en talento murciano y retenerlo es apostar por un futuro sostenible para nuestras empresas y para toda la Región de Murcia.

Y, si me permites un guiño, quizá el mejor consejo que podemos dar a un directivo o empresario de la Región es que forme parte de ADIMUR, porque compartir experiencias y sumar visión colectiva es una de las mejores formas de crecer.

AL. ¿Qué inspira a Olga García en el día a día?

OG. Me inspira la gente. Me inspira mi equipo, que cada día demuestra que el compromiso y el talento son capaces de superar cualquier reto. Me inspiran los clientes, que confían en nosotros para acompañarlos en decisiones trascendentales de su vida personal o empresarial. Me inspiran los empresarios de la Región de Murcia, que, con esfuerzo y valentía, levantan proyectos que generan riqueza y empleo. Y también me inspiran las entidades sociales, que, con recursos limitados, consiguen transformar la vida de quienes más lo necesitan. En base a esto, hay una frase que les repito a mis equipos de CaixaBank y que me gusta que hagan suya: “Lo importante es vivir con pasión cada momento, porque lo mejor está por llegar”.

Creo que el verdadero motor de un liderazgo no está solo en las metas alcanzadas, sino en la capacidad de dejarse sorprender y aprender de las personas con las que compartes el camino. Cada día encuentro un motivo para reafirmar que lo importante es estar cerca, escuchar y aportar valor. Esa es, al final, la inspiración que me mueve: las personas y la convicción de que, si trabajamos juntos, podemos construir un futuro mejor para nuestra tierra. Porque cuando lideras con propósito y escuchas con empatía, todo lo demás encaja.

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