Lo anunciábamos hace unos días: Encarna Ortiz, CEO de Vigilant y vicepresidenta de la FREMM ha presentado su candidatura a la presidenta de dicha Federación. Hemos charlado con ella sobre su candidatura, su visión de futuro para la FREMM, los principales retos del sector y el papel de la mujer en el tejido empresarial y la industria.
BW. Asumes el reto de presentarte a la presidencia de la FREMM tras la etapa de Alfonso Hernández. ¿Cuáles dirías que son los pilares de su legado que buscas consolidar y qué sello personal y transformador quieres imprimirle a la Federación bajo tu liderazgo?
EO. Alfonso Hernández deja una Federación fuerte, unida y muy respetada. Ha sabido construir una organización útil para las empresas, basada en el diálogo, el consenso y la cercanía, y ese es un patrimonio que debemos preservar.
Mi compromiso es dar continuidad a esa forma de entender FREMM, pero adaptándola a los nuevos desafíos que ya están aquí. La transformación tecnológica, la inteligencia artificial, la sostenibilidad, la competitividad o el impulso de sectores estratégicos como la industria de la defensa requieren una Federación que siga siendo un referente para las empresas.
Quiero una FREMM muy conectada con la realidad de sus asociados, que escuche, acompañe y ayude a las empresas a afrontar esta nueva etapa con confianza. Ese será mi sello: una Federación cercana, útil y preparada para el futuro.
BW. El sector del metal y la tecnología ha sido históricamente masculino. Si te hicieras con la presidencia te convertirías en una de las pocas mujeres al frente de una federación de este peso en España. ¿Qué mensaje envía tu candidatura al tejido empresarial de la Región de Murcia y cómo esperas que influya en las futuras generaciones de empresarias?
EO. Me gustaría que mi candidatura se entendiera, ante todo, como la candidatura de una empresaria. Llevo más de treinta años trabajando en una empresa del metal, dieciséis años al frente de la Asociación de Empresas de Seguridad y nueve en FREMM. Ese recorrido es el que me trae hasta aquí.
Evidentemente, si mi candidatura puede servir para que otras mujeres vean que también pueden asumir responsabilidades de representación empresarial, me sentiré muy satisfecha. Pero el verdadero objetivo es que algún día deje de sorprendernos que una mujer ocupe este tipo de cargos y que solo hablemos de talento, compromiso y capacidad.
BW. Tu trayectoria como CEO de Vigilant avala tu capacidad de gestión en un sector tan complejo y exigente como la seguridad. ¿Qué aprendizajes clave de tu día a día en la empresa privada consideras que serán tus mayores activos para gestionar una federación con más de 40 asociaciones?
EO. Ser empresaria te obliga a tomar decisiones cada día. A escuchar mucho, a resolver problemas, a anticiparte a los cambios y a asumir responsabilidades pensando siempre en las personas y en el futuro de la empresa.
Creo que esa experiencia aporta una visión muy valiosa para liderar una organización como FREMM. Conozco de primera mano las preocupaciones de quienes emprenden, invierten y generan empleo, porque son también las mías.
Además, dirigir una federación supone escuchar sensibilidades muy diferentes y construir consensos. Esa forma de trabajar, basada en el diálogo y la colaboración, ha estado siempre presente en mi manera de entender el liderazgo.
BW. Desde la perspectiva de Business Women RM, nos interesa especialmente el talento. ¿Qué acciones concretas o líneas de trabajo te gustaría impulsar desde la FREMM para fomentar la incorporación y el crecimiento de las mujeres en las disciplinas técnicas y directivas del metal?
EO. Creo que el gran reto no es atraer talento femenino por una cuestión de cuotas, sino porque la industria no puede permitirse renunciar al talento de la mitad de la sociedad.
Tenemos que acercar la realidad de nuestras empresas a las niñas y a los jóvenes desde edades tempranas, dar visibilidad a referentes que ya existen y reforzar la conexión entre el sistema educativo y las necesidades de la industria.
También debemos seguir impulsando programas de formación, mentoría y desarrollo profesional que ayuden a que más mujeres se incorporen y progresen en perfiles técnicos y de responsabilidad. Cuanto más natural sea esa presencia, más fuerte será nuestro tejido empresarial.
BW. El tejido industrial de la Región de Murcia se enfrenta a retos urgentes como la digitalización, la falta de mano de obra cualificada y la transición ecológica. ¿Cuáles son las prioridades más críticas que atenderás en tus primeros 100 días si resultas elegida?
EO. Más que hablar de cien días, prefiero hablar de una forma de trabajar.
Quiero dedicar ese tiempo a escuchar. A reunirme con las asociaciones, con los pequeños y medianos empresarios, conocer de cerca sus necesidades y establecer una hoja de ruta compartida.
A partir de ahí, hay prioridades muy claras: impulsar la formación para responder a la falta de profesionales cualificados, acompañar a las empresas en su transformación tecnológica, facilitar su adaptación a los retos de la sostenibilidad y seguir defendiendo un entorno que favorezca la competitividad y el crecimiento empresarial.
La industria murciana tiene un enorme potencial y FREMM debe seguir siendo el mejor aliado para convertir esos retos en oportunidades.
BW. Muchas empresarias y directivas a veces dudan en dar el paso hacia el asociacionismo o las juntas directivas por la barrera de la conciliación y el tiempo. Como mujer que compatibiliza la dirección de su empresa, la familia y la alta representación empresarial, ¿qué les dirías para animarlas a dar ese paso al frente?
EO. Les diría que merece la pena.
Es verdad que exige tiempo y compromiso, pero también es una experiencia enormemente enriquecedora. El asociacionismo te permite aprender, compartir experiencias, construir proyectos colectivos y contribuir a mejorar el entorno en el que desarrollamos nuestra actividad.
Nadie puede hacerlo solo. Las organizaciones empresariales necesitan personas con ganas de aportar, con ideas y con distintas formas de mirar la realidad.
A las mujeres que estén dudando les diría que confíen en su capacidad. No hace falta sentirse preparada para todo desde el primer día; lo importante es tener voluntad de trabajar, escuchar y sumar. Porque cuando damos ese paso, no solo crecemos nosotras: también contribuye a crecer el conjunto de nuestras empresas y de nuestra sociedad.
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