Cómo sobrevivir una semana a un buffet libre en un hotel de vacaciones, según la nutricionista Anto Martínez

Buffet libre de hotel 1

Sí, se puede disfrutar del buffet libre del hotel de forma consciente, sin arrepentimientos ni excesos. La dietista-nutricionista/coach nutricional Anto Martínez nos da las claves para comer con cabeza, sin dejar de disfrutar.

Cuando viajamos, solemos relajarnos también en nuestros hábitos alimenticios. Si, además, el hotel en el que nos alejamos ofrece buffet libre (o todo incluido), la sensación de “barra libre” se multiplica. La ausencia de rutina, la abundancia de opciones, los horarios más flexibles y el ambiente de vacaciones y relajación incitan a querer probarlo todo… varias veces al día.

Sin embargo, pasar varios días comiendo en un buffet libre no tiene por qué traducirse en excesos ni en culpa. De hecho, con una mínima planificación y una mirada más consciente, puede convertirse en una oportunidad para disfrutar sin renunciar a cuidarse.

La clave está en saber elegir y disfrutar sin caer en los excesos. Así lo explica la nutricionista Anto Martínez, que nos propone una serie de pautas sencillas (y realistas) para no renunciar a una buena y correcta alimentación cuando la oferta es ilimitada.

1. Observa antes de lanzarte

«Todos sabemos que un buffet libre puede ser una tentación constante, pero también
puede ser una oportunidad para probar recetas diferentes y elegir adecuadamente. Un
truco para no llenar el plato a lo loco es hacer primero un recorrido por el buffet para
ojear por todo lo que hay disponible, pero sin coger nada-explica la experta-.

Después, con tu plato en la mano y con calma, decides qué te apetece de verdad y te lo sirves. Así, vas a evitar llenarte el plato con lo primero que ves. Y recuerda: no hay obligación de probarlo todo en una sola comida. Ser consciente y comer despacio también ayuda a mantener el control sin necesidad de prohibiciones».

Nutricionista Anto Martínez 1
Nutricionista Anto Martínez
2. Equilibra tu plato: el truco de las mitades

«Tenemos que pensar en el plato como una oportunidad para probar cosas diferentes y
que sea equilibrado: empieza por llenar la mitad del plato con verduras u hortalizas
(crudas o cocinadas), añade una fuente de proteína (pescado, huevo, carne, legumbres) y
completa con una ración moderada de carbohidratos (arroz integral, pasta integral, pan
integral o patata). Este enfoque no solo es saludable, también es saciante y flexible», aconseja.

3. Postres y picoteos

«La clave para evitar caer en los excesos en un buffet libre con los postres o los picoteos entre horas está en no llegar con mucha sensación de hambre a las comidas. Hacer un buen desayuno y planear un tentempié saludable (frutos secos, yogur natural, fruta) entre horas evita el picoteo impulsivo. En cuanto a los postres: todos sabemos que elegir fruta siempre será una excelente opción, pero si te apetece otro tipo de postre siempre puedes compartirlo o de forma ocasional, y si alguno te gusta mucho, tómalo entero, esto no va a suponer un problema si el resto del día está equilibrado», continúa.

4. Hidratación: agua sí, azúcares no

«La hidratación es esencial, sobre todo si nos exponemos al sol, las temperaturas son
altas o si estamos más activos de lo habitual. Lo ideal es priorizar el agua como bebida
principal. Podemos darle un toque más apetecible y refrescante con hielo, rodajas de
limón, hierbabuena, pepino o trocitos de fruta. Las infusiones frías o el agua con gas
también son una opción refrescante y sin azúcares. En cuanto al alcohol y las bebidas
azucaradas lo perfecto sería evitarlas, pero si se toman que sea como algo puntual», explica.

5. Disfruta sin culpa, las vacaciones también son para saborearlas

«Comer de más en vacaciones no es un fracaso, es humano. Lo importante es no
convertir la culpa en ciclos de excesos y restricciones. Una comida más abundante de lo
habitual puntualmente no te define. Lo importante es volver a tus hábitos saludables
progresivamente. Es mucho más efectivo que castigarte. Las vacaciones son para
disfrutar, y eso también incluye el placer de comer. Como siempre digo: la clave está en
el equilibrio, no en la perfección», concluye.

Si algo nos recuerdan las vacaciones es que el placer también forma parte del bienestar. La comida es cultura, disfrute y también salud… si sabemos mantener el equilibrio.

Tips rápidos para sobrevivir al buffet del hotel
  • Da una vuelta antes de servirte.
  • Llena medio plato de verduras.
  • No llegues con hambre extrema.
  • Elige agua como bebida principal.
  • Fruta sí, postre también (si te apetece).
  • Cero culpas: disfruta con cabeza.

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