Victoria Fernández-Delgado, (Urdecon): «El relevo funciona cuando quien continúa lo ha elegido, no cuando se le impone»

Urdecon

Urdecon se prepara para vivir una de las noches más especiales de sus 47 años de historia. La compañía murciana recibe esta noche el Premio Herentia a la Empresa Familiar del Año de la Región de Murcia, otorgado por AMEFMUR. Un reconocimiento que cobra un significado muy especial para la familia Fernández-Delgado, que hoy, casi cinco décadas después de su fundación, puede ver cómo aquel proyecto continúa creciendo de mano ya de su segunda generación.

Con motivo de este galardón, hemos hablado con una de las hijas de la familia, Victoria Fernández-Delgado Gavilá, que es, además, socia y apoderada de Construcciones Urdecon y CEO de Micronotex.

A punto de cumplir tres décadas vinculada al sector de la construcción, Victoria ha sido testigo de la evolución de una industria tradicionalmente masculinizada y que, sin embargo, le ha permitido descubrir su pasión por el sector de la construcción. Con ella hablamos de liderazgo femenino, de los desafíos de la construcción y, especialmente, de ese legado familiar que se construye con esfuerzo, responsabilidad y compromiso.

BW. Urdecon ha sido reconocida con el Premio Herentia a la Empresa Familiar del Año de la Región de Murcia. ¿Qué supone este reconocimiento para la compañía y para vuestra familia?

VF-D. Es un reconocimiento que nos ha hecho muchísima ilusión. Para la compañía, que AMEFMUR nos elija Empresa Familiar del Año supone un respaldo a casi cinco décadas de trabajo y, a la vez, un compromiso para seguir creciendo con la misma responsabilidad. Pero somos muy conscientes de que una empresa no la hacen solo sus fundadores ni quienes la dirigen. La hacen, sobre todo, las personas que han trabajado en ella durante estos 47 años. Este premio también es de todos ellos, y quiero aprovechar para darles las gracias a todos, a los que están hoy y a los que formaron parte de este camino.

Para nuestra familia tiene un valor muy especial. Mis padres fundaron la empresa y mi padre, con 80 años, sigue en activo. Por eso, que este premio haya llegado con ellos a nuestro lado y con mi hermano Enrique al frente de la compañía resume lo que es una empresa familiar: un proyecto que pasa de una generación a otra sin perder su esencia.

BW. Llevas cerca de tres décadas vinculada al sector de la construcción. ¿Cómo fueron tus comienzos y qué aprendizajes han marcado tu trayectoria profesional?

VF-D. Mis comienzos se los debo a un profesor que me dio clase en los másteres de Asesoría Jurídica de Empresa y de Urbanismo y que era entonces secretario de la Federación de Empresarios de la Construcción. Me ofreció dirigir el departamento jurídico que iban a crear. Poco después me incorporé al grupo familiar, cuya actividad hasta entonces se había centrado en la obra civil, y pusimos en marcha la promoción de viviendas. A la vez, llevaba en Urdecon las áreas jurídica, de recursos humanos y parte de prevención de riesgos laborales.

De aquellos años me quedo con varios aprendizajes. Gestionar promociones de principio a fin me enseñó a tener una visión global de cada proyecto y a tomar decisiones en entornos de mucha incertidumbre. Y con el tiempo comprendí que lo que más te forma no son los buenos momentos, sino cómo respondes en los difíciles.

BW. Tu vinculación con el sector de la construcción viene también de tus raíces familiares, pero, si no hubiera sido así, ¿crees que es una industria que habría despertado tu interés profesional? ¿Qué es lo que más te ha sorprendido o te ha llegado a apasionar de este sector a lo largo de estos años?

VF-D. Creo que mis raíces tuvieron mucho que ver, aunque fuera sin darme cuenta. Crecí oyendo hablar de obras y edificios en casa, y eso deja huella. Estudié Ciencias y hasta el último momento dudé entre Arquitectura y Derecho. Elegí Derecho, pero la vida acabó llevándome a los planos: más de la mitad de mi trayectoria la he pasado entre ellos, y siempre me he sentido muy cómoda.

Lo que más me apasiona es ver cómo una idea se convierte en algo tangible: partir de un solar, diseñar el edificio, seguir la obra y entregar una vivienda donde una familia va a construir su vida. Y eso, tantos años después, me sigue emocionando.

BW. La construcción sigue siendo un sector mayoritariamente masculinizado. ¿Has encontrado dificultades añadidas por ser mujer? ¿Cómo ha evolucionado la presencia femenina durante estos años?

VF-D. Mis padres fundaron juntos la empresa, y mi madre, Mariví, dirigió durante veinticinco años el área financiera y de administración. Crecí viendo con total naturalidad a una mujer al frente de una parte esencial de una constructora, y creo que eso ha influido en que nunca haya sentido que se me cerraran puertas por ser mujer. He estado casi siempre en minoría, pero no recuerdo a nadie que intentara impedirme acceder a un puesto, opinar o decidir.

Cuando yo empecé en el sector, las cosas eran muy diferentes. Durante muchos años formé parte de la Junta Directiva de la Asociación de Promotores de la Región de Murcia, y éramos muy pocas mujeres en aquellas reuniones; tampoco en los puestos técnicos había muchas. Eso ha cambiado mucho. En Urdecon buscamos buenos profesionales, sean hombres o mujeres, y hoy tenemos mujeres en los departamentos de administración y finanzas, pero también en puestos técnicos, como ingenieras, arquitectas, delineantes o jefas de obra. En los oficios de obra, donde tradicionalmente ha habido menos mujeres, todavía queda camino por recorrer.

BW. Urdecon es una empresa familiar que ha sabido crecer y evolucionar sin perder sus raíces. ¿Qué valores consideras fundamentales para garantizar su continuidad y afrontar el relevo generacional?

VF-D. Los que nos transmitieron mis padres. Sobre todo, el esfuerzo y la responsabilidad. En casa aprendimos que las cosas requieren tiempo y dedicación, que hay que respetar a las personas, especialmente a quienes trabajan contigo, y que también se aprende cuando uno se equivoca. Y hay otra enseñanza que ha sido fundamental para la empresa: llevar un control económico y financiero riguroso. Eso nos ha ayudado a superar las crisis de estos 47 años.

Pero si tuviera que quedarme con uno para explicar nuestra continuidad, sería la libertad. Mis hermanos y yo hemos podido elegir nuestro camino con total libertad. Mi hermano lidera hoy Urdecon, yo dirijo otras empresas del grupo y mi hermana mayor desarrolló su carrera fuera, aunque como socia participa en las grandes decisiones. El relevo funciona cuando quien continúa lo ha elegido, no cuando se le impone.

BW. Después de tantos años de experiencia, ¿cuáles consideras que son los principales retos que afronta actualmente el sector de la construcción y cómo se está preparando Urdecon para responder a ellos?

VF-D. Como comentaba antes, el sector ha cambiado mucho, y hay varios retos que me preocupan. Uno de ellos es el relevo generacional: falta mano de obra cualificada, la plantilla del sector envejece y cuesta atraer a los jóvenes a los oficios. 

En Urdecon intentamos atraer profesionales, sin distinción de género, y para ello colaboramos tanto con la UMU, la UCAM y la Politécnica de Cartagena, para los perfiles técnicos, como con la Fundación Laboral de la Construcción, para los distintos oficios.

Otro reto es saber adaptarse. La demanda cambia, los costes de los materiales fluctúan y eso nos obliga a ser eficientes y a no depender de una sola actividad. Urdecon sigue trabajando principalmente en obra civil, pero también en edificación industrial y terciaria, desde naves para grandes empresas hasta hoteles. Tener esa variedad de proyectos nos da solidez. Y hace años también decidimos explorar actividades fuera de la construcción. Así se incorporaron al grupo empresas como Micronotex, que dirijo actualmente.

También está la sostenibilidad, incluida la rehabilitación energética de los edificios que ya existen. Y no es algo que acabemos de descubrir: ya en 2007 convertimos el área de energía y medio ambiente en una línea de diversificación. Hoy medimos nuestra huella de carbono y la huella hídrica, tenemos el sello de Pyme Innovadora y hemos trabajado en proyectos de I+D sobre hormigones de baja huella de carbono elaborados a partir de residuos.

Y, por supuesto, está la transformación digital. Creo que la inteligencia artificial va a tener mucho que decir en el diseño, la planificación y el control de las obras. En el grupo ya estamos trabajando en ello.

BW. Si tuvieras que dar un único consejo a las mujeres que quieren abrirse camino en sectores tradicionalmente masculinizados, ¿cuál sería?

VF-D. Les diría que tengan curiosidad, que no descarten un sector por la idea que puedan tener de él y que sean constantes.En casa aprendí el valor del esfuerzo y de la preparación, y son cosas que me han acompañado siempre. A eso añadiría seguir formándose siempre. Yo misma acabo de terminar un programa de inmersión en transformación digital e inteligencia artificial, porque el mundo cambia muy rápido y quedarse quieto es quedarse atrás.

Y también les diría que no tengan miedo a equivocarse. Los errores enseñan más que los aciertos, y lo importante no es caer, sino volver a levantarte. Al final, lo importante es seguir aprendiendo y no perder las ganas de avanzar.

Más entrevistas aquí.

Comparte :
Recibe consejos y recursos gratuitos directamente en tu bandeja de entrada, totalmente gratis y sin esfuerzo.