La aromaterapia y su impacto en el bienestar y la productividad en el trabajo

Aromaterapia

La aromaterapia ha ganado popularidad dado sus beneficios en el bienestar físico, emocional, mental e incluso, espiritual de las personas. En este sentido, su aplicación en entornos laborales ha incrementado, dado sus potenciales aplicaciones para favorecer la productividad y concentración en los equipos.

Qué es la aromaterapia

Pero, ¿qué es la aromaterapia? Hablamos con la organizadora profesional de espacios y experta en aromaterapia Natalia Rabasco, para que nos cuente más sobre ello.

«La aromaterapia es una práctica milenaria que utiliza aceites esenciales extraídos de plantas. Los aceites esenciales tienen el poder de afectar nuestro sistema límbico, que es la parte del cerebro que controla las emociones y la memoria. Al inhalar ciertos aromas, podemos evocar recuerdos, mejorar nuestro estado de ánimo y aumentar nuestra capacidad de concentración. Por ejemplo, el romero y la menta son conocidos por ser estimulantes, ayudando a mantener la mente alerta y clara, o como la lavanda que es relajante y alivia el estrés», comenta.

Estos aceites, que pueden ser inhalados, aplicados sobre la piel o difundidos en el ambiente, poseen propiedades únicas que influyen en nuestro estado físico y mental.

Así lo indican investigadores del Departamento de Neurobiología de la Universidad de California, que detectaron que la exposición nocturna a ciertos aceites esenciales una mejoría significativamente la memoria y otras funciones cognitivas. Los participantes que inhalaron aromas como el romero y la menta durante el sueño mostraron un aumento del 226% en su rendimiento cognitivo en comparación con aquellos que no lo hicieron.

«El sentido del olfato está íntimamente ligado con nuestro cerebro, concretamente la zona de las emociones. Los aromas pueden desencadenar recuerdos y respuestas emocionales, lo que los convierte en una herramienta muy útil para usar en el trabajo. Un espacio aromatizado con aceites esenciales puros, puede hacernos sentir más animados, fomentar un estado mental positivo, aumentar la motivación, la concentración y, por consiguiente, mejorar nuestra productividad», continúa.

Cómo aplicar la aromaterapia

La experta recomienda el uso de difusores en espacios laborales y sugiere aromas como la naranja, la menta y el limón para promover la concentración y la energía.

«Al elegir un difusor, hay que considerar el tamaño del espacio, el tipo de aceites que quieras usar y las características del difusor, como temporizadores o luces LED, como por ejemplo, al utilizar luces cálidas conseguimos un ambiente acogedor, reduciendo el estrés y mejorando nuestro estado de ánimo y utilizar luces frías nos aporta sensación de frescura y enfoque mental.

También es importante elegir aceites esenciales de alta calidad, yo recomiendo marcas que te garanticen que son 100% naturales y puros, para asegurarte de obtener todos los beneficios terapéuticos», explica.

La incorporación de aromaterapia puede hacerse de varias maneras. Por ejemplo, diluyendo en un difusor aceites estimulantes como la menta, la naranja o el limón al comenzar el día, o aplicando aceites en la piel, en puntos de pulso, como muñecas o detrás de las orejas, para mantener la calma y el enfoque durante el trabajo. «Pero siempre que lo apliquemos a la piel -aclara Natalia-, deben diluirse en un aceite base».

«Al final del día son recomendables aromas relajantes como la lavanda, incienso y cedro, ya que ayudan a bajar el ritmo y son beneficiosos para dormir y descansar mejor».

Errores comunes 

Según Natalia, algunos errores comunes serían:

  1. Usar aceites de baja calidad, que no brindan los mismos beneficios, porque contienen aceites sintéticos y otras sustancias que no nos benefician, si no, todo lo contrario.
  2. Preferencias en cuanto a aromas se refiere, ya que, no todos son agradables para todo el mundo.
  3. Diluir adecuadamente los aceites, en el caso de aplicarlos directamente a la piel, puesto que, en su mayoría deben mezclarse con un aceite base o aceite portador, como aceite de almendras dulces, aceite de coco e incluso aceites de oliva y girasol.
  4. En el caso del difusor, únicamente deben mezclarse con agua filtrada y nunca mezclar más de 3 aceites a la vez.
Tipos de aceites y beneficios
  • Romero: mejora la memoria.
  • Menta: aporta energía.
  • Limón: efecto revitalizante.
  • Eucalipto: ayuda a la claridad mental.
  • Naranja: aumenta la energía, debido a que, este aceite se destila de la piel, la cual tiene toda las propiedades del sol.

    Otros beneficios asociados

«Además de mejorar el enfoque, la concentración y todas las ventajas que hemos nombrado anteriormente, estos aceites, contribuyen a la reducción del estrés, el alivio de dolores de cabeza, la mejora del estado de ánimo aliviando el cansancio.

Además aumentan nuestro sistema inmunológico: contribuyendo a fortalecer las defensas de nuestro cuerpo y también tienen propiedades antisépticas: favoreciendo la limpieza y purificación del espacio.

En mi opinión el uso de aceites esenciales nos aporta una mejora nuestra calidad de vida«, concluye Natalia Rabasco.

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