Mujeres que lideran el cambio sostenible en la Región de Murcia

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La sostenibilidad ha dejado de ser una cuestión aislada o minoritaria para convertirse en una prioridad estratégica dentro de las organizaciones. En la Región de Murcia, cada vez son más las empresas e instituciones que incorporan criterios ambientales, sociales y de gobernanza en su toma de decisiones, impulsadas por profesionales que entienden que el crecimiento económico debe ir de la mano de la responsabilidad social corporativa.

En este escenario, el liderazgo femenino está ganando protagonismo. Aunque todavía queda camino por recorrer en los espacios de decisión, cada vez más mujeres ocupan puestos directivos desde los que impulsan la transformación sostenible de empresas, asociaciones y entidades públicas. Su presencia aporta nuevas perspectivas y formas de entender este proceso, fomentando modelos de gestión más colaborativos y contribuyendo a integrar la sostenibilidad como un valor transversal y real.

Siete mujeres referentes en la Región de Murcia comparten cómo están liderando este cambio desde ámbitos tan diversos como la administración pública, la distribución farmacéutica, la gestión ambiental y de residuos, la consultoría en materia de sostenibilidad, la ingeniería forestal o la acción social.

Una visión institucional para impulsar el desarrollo sostenible

La apuesta por la sostenibilidad en la Región de Murcia cuenta también con el impulso de las administraciones públicas. Un ejemplo de ello es el papel que desempeña María Cruz Ferreira, secretaria autonómica de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática, quien defiende un modelo de desarrollo capaz de equilibrar crecimiento económico, progreso social, innovación y respeto por el entorno.

Durante su reciente intervención en el II Encuentro Industria y Sostenibilidad, Ferreira puso el foco en la importancia de proteger y poner en valor el patrimonio natural de la Región, destacando que «cada vez se habla más de monte y de bosques», una tendencia que considera positiva para avanzar hacia una mayor concienciación ambiental. Asimismo, incidió en la necesidad de «hacer visible todo el capital natural que albergan nuestros montes y favorecer que los propios bosques puedan afrontar una regeneración natural», apostando por una gestión sostenible de los recursos naturales.

Además, defendió la necesidad de seguir impulsando la presencia femenina en ámbitos estratégicos para el futuro de la sostenibilidad, asegurando que «la transición ecológica y energética necesita incorporar más talento femenino en las profesiones STEM», una reflexión que conecta con la creciente presencia de mujeres que lideran la transformación sostenible desde empresas, asociaciones e instituciones de la Región de Murcia.

La sostenibilidad como parte del ADN empresarial

Para Pilar Balcells, directora Corporativa de Recursos Humanos y RSC de Hefame, la sostenibilidad no puede entenderse como una acción puntual ni como una tendencia pasajera. Forma parte de la identidad de la compañía y está integrada en cada decisión estratégica.

Desde la cooperativa farmacéutica trabajan sobre tres grandes ejes. El primero es la eficiencia operativa y ambiental, con iniciativas como la incorporación de vehículos más sostenibles en la actividad logística. El segundo se centra en la economía circular y la gestión responsable de recursos, impulsando la reducción de residuos y la optimización de embalajes. El tercero pone el foco en las personas, mediante políticas orientadas al bienestar, la conciliación y la creación de entornos laborales seguros e inclusivos.

“Entendemos la sostenibilidad no como una acción puntual, sino como parte del ADN de la compañía, integrando criterios ambientales, sociales y de buen gobierno en la toma de decisiones”, explica.

Pilar considera que las empresas afrontan un momento decisivo en el que la sostenibilidad se ha convertido en un factor esencial para garantizar su competitividad y viabilidad futura. Ya no se trata únicamente de reputación corporativa, sino de eficiencia, adaptación regulatoria, atracción de talento e innovación.

“La sostenibilidad ha dejado de ser un elemento reputacional para convertirse en un factor clave de competitividad y viabilidad a largo plazo”, afirma.

En cuanto al liderazgo femenino, destaca la evolución positiva que se ha producido en los últimos años. En Hefame, la dirección de sostenibilidad ha estado liderada desde el inicio por una mujer integrada en el Comité de Dirección, participando activamente en las decisiones estratégicas.

Para ella, «hablar de liderazgo femenino en sostenibilidad es hablar de una forma de dirigir que refuerza la visión a largo plazo, impulsa culturas más responsables y ayuda a las empresas a evolucionar con mayor solidez en entornos complejos».

«En Hefame pensamos que este tipo de liderazgo contribuye a construir organizaciones más humanas, productivas y conscientes», concluye.

Esta visión sobre el futuro del tejido empresarial la comparte Judit Beceiro Varela, gestora de Comunicación de PreZero Murcia, quien coincide en que la sostenibilidad será el motor absoluto de innovación y competitividad en los próximos cinco o diez años. Hasta hace poco, muchas organizaciones la entendían como una cuestión de mero cumplimiento normativo o de imagen. Sin embargo, desde PreZero cada día:

“La transición hacia una economía circular ya no es una tendencia, es la única estrategia viable. Las empresas que no integren cómo transformar lo que antes llamábamos ‘residuos’ en nuevos recursos, sencillamente quedarán fuera del mercado”, advierte.

Para la directora de comunicación, los criterios ESG van a condicionarlo todo en la próxima década, desde el acceso a la financiación hasta la confianza del cliente. Por tanto, la estrategia global pasará por integrar la sostenibilidad en el ADN corporativo y, crucialmente, «saber comunicarla con rigor, huyendo del ´greenwashing´ y demostrando resultados reales».

En el caso de PreZero, esa política se traduce en demostrar con hechos que la economía circular mejora el día a día ciudadano, evolucionando de meros gestores de residuos a productores de recursos en instalaciones clave como el Centro de Tratamiento de Cañada Hermosa.

Desde el área de comunicación que lidera Judith, se promueve activamente la corresponsabilidad mediante acciones a pie de calle. El mayor hito de la compañía, de hecho, ha sido consolidarse como un socio estratégico de la ciudad y «convertir la gestión ambiental en una conversación viva en las calles». Un orgullo que se materializa cuando la educación ambiental se une a la inclusión social -gracias al trabajo de ecoagentes de entidades como ASSIDO y Fundown- o en movilizaciones ciudadanas como el ‘Reto Río Limpio’, demostrando que el cuidado del entorno es, en definitiva, un verdadero trabajo en equipo.

Una transformación que ya no tiene marcha atrás

Desde una perspectiva más amplia, Lidia Serrano Adeva, representante de la Asociación de Empresas de Medio Ambiente de la Región de Murcia (AEMA) y directora de Calidad y Medio Ambiente de STV gestión, observa cómo la sostenibilidad está redefiniendo las reglas.

«Las reglas del juego han cambiado de forma radical: aquellas empresas que no integren los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en su ADN financiero y operativo, simplemente se quedarán fuera del mercado», expone.

La asociación trabaja para acompañar a las empresas murcianas en una transición ecológica que considera imprescindible para garantizar su futuro. Sus esfuerzos se concentran en tres ámbitos: economía circular y eficiencia de recursos; descarbonización y transición enegética e innovación verde y digitalización.

“La sostenibilidad ya no es una opción ni un mero cumplimiento normativo, sino el motor estratégico imprescindible para garantizar la supervivencia y el éxito de cualquier organización”, señala.

Mirando al futuro, Serrano es contundente al afirmar que la sostenibilidad ya ha dejado de ser un departamento aislado para situarse en el centro de las decisiones empresariales.

Respecto al papel de la mujer, considera que el sector ambiental se está consolidando gracias a un liderazgo femenino cada vez más fuerte, técnico y estratégico. “Las mujeres ya no solo ocupamos puestos de gestión técnica, sino que participamos de forma vital en la construcción de la misión y visión de las empresas”, explica.

En definitiva, «nuestro objetivo fundamental es conseguir que la sostenibilidad deje de percibirse como una carga y se entienda como la mayor oportunidad de innovación y resiliencia para las empresas murcianas», comparte.

Formación, igualdad y responsabilidad corporativa

La sostenibilidad también tiene una dimensión social fundamental. Así lo defiende Ana Jiménez, coordinadora del área de Sostenibilidad, Diversidad e Igualdad de BNFIX e investigadora y docente de la Cátedra de Responsabilidad Social Corporativa de la Universidad de Murcia.

Desde su experiencia, considera que las políticas relacionadas con la igualdad, la diversidad y la inclusión seguirán ganando peso dentro de las estrategias empresariales de los próximos años.

“Las medidas relativas a la igualdad y no discriminación, la equidad de género o la inclusión formarán parte de la estrategia corporativa de las empresas”, señala.

Jiménez destaca el papel de la formación como una de las principales herramientas para impulsar cambios reales y consolidar una cultura empresarial más sostenible. Tanto desde la Universidad de Murcia como desde la consultoría empresarial trabajan en la implantación de planes de igualdad y memorias de sostenibilidad que ayudan a transformar las organizaciones más allá de las obligaciones legales.

También valora positivamente el avance de las mujeres en los órganos de decisión vinculados a la responsabilidad social corporativa, aunque reconoce que todavía queda camino para alcanzar una paridad real.

«Aunque todavía no se ha alcanzado un equilibrio real y existen voces que, legítimamente, ponen el foco en todo el camino que aún queda por recorrer, prefiero adoptar una visión constructiva y valorar los avances conseguidos hasta la fecha, sin perder de vista, por supuesto, los retos pendientes, que pasan por una paridad y equilibrio real entre mujeres y hombres», resume.

Gestionar hoy pensando en el futuro

La ingeniera forestal Lourdes Vicente Valero desarrolla su labor profesional en un ámbito especialmente sensible a los efectos del cambio climático.

Desde Ingeniería del Entorno Natural observa cómo los bosques mediterráneos afrontan desafíos crecientes relacionados con la sequía, los incendios forestales (como el recientemente acontecido en Los Garres), o la pérdida de biodiversidad. Sin embargo, insiste en que existen herramientas para afrontar estos retos mediante una gestión activa y planificada.

“La clave está en una gestión forestal adaptativa que favorezca masas más diversas y resistentes”, explica.

Vicente también ha sido testigo de la evolución de la presencia femenina en un sector tradicionalmente masculinizado. Considera que la incorporación de mujeres a puestos de responsabilidad aporta «modelos de gestión más colaborativos, más transversales y más atentos al impacto real de las decisiones».

“Contar con todo el talento disponible no es solo una cuestión de igualdad; es una necesidad”, afirma.

Lourdes, insiste, «el futuro de nuestros bosques dependerá en gran medida de las decisiones que tomemos ahora».

Sostenibilidad con mirada social

La visión social de la sostenibilidad está representada por Carmen Molina, coordinadora y técnico de proyectos de formación en la Asociación Columbares.

Desde esta entidad trabaja en iniciativas que conectan medio ambiente, inclusión social y calidad de vida. Para ella, los efectos del cambio climático afectan especialmente a las personas más vulnerables, por lo que cualquier estrategia de sostenibilidad debe incorporar una perspectiva de justicia social.

Considera que el liderazgo femenino aporta una sensibilidad especial hacia el bienestar colectivo y la protección de los recursos comunes, elementos esenciales para avanzar hacia una transición ecológica justa.

«Desde la experiencia de la Asociación Columbares, que nació precisamente al calor de los movimientos vecinales, hemos sido testigos de cómo las mujeres han asumido un papel cada vez más activo en la sensibilización de la ciudadanía y en la transformación social hacia una economía baja en carbono y circular», comenta.

Además, destaca que la Región de Murcia cuenta con fortalezas importantes para convertirse en un referente nacional de economía circular, especialmente por su experiencia en la gestión eficiente del agua y por su enorme potencial en energías renovables.

«En una región especialmente vulnerable al estrés hídrico y al cambio climático como Murcia, la economía circular no es solo una oportunidad competitiva: es una necesidad estratégica para garantizar la resiliencia ambiental, la sostenibilidad económica y la cohesión social», finaliza.

Siete mujeres, siete trayectorias y una misma convicción: la sostenibilidad ya no es una opción para las organizaciones que quieren seguir creciendo. Y en esa transformación, el liderazgo femenino está desempeñando un papel cada vez más decisivo en la construcción de una Región de Murcia más innovadora, responsable y preparada para el futuro.

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