María Soledad Martínez, gerente de Monisol Maquinaria

soledad monisol

María Soledad Martínez es un claro ejemplo de liderazgo forjado en la constancia y la adaptación al frente de Monisol Maquinaria, una empresa que celebra más de 40 años como referente en un sector tan dinámico y exigente como el de la maquinaria industrial. Su trayectoria, marcada por la evolución del negocio familiar hacia un modelo híbrido que combina la fabricación tradicional con servicios de mecanizado vanguardistas y la distribución de equipos internacionales, subraya una filosofía de gestión basada en la renovación constante de metas. Este enfoque le ha permitido no solo mantener la posición de liderazgo de Monisol a lo largo de las décadas, sino también impulsar un crecimiento basado en la vocación, la disciplina y el trabajo bien hecho.

Bajo el mando de Soledad, la empresa se rige por tres pilares fundamentales: gratitud, cooperación y aprendizaje, valores que aplica tanto en el desarrollo de su equipo humano como en su compromiso con el entorno. Hablamos con María Soledad Martínez sobre la clave de su éxito, la importancia del talento en un sector tecnológico y su experiencia como mujer al frente de una industria tradicionalmente masculinizada.

BW. Monisol Maquinaria es una referente en su sector con más de 40 años de experiencia; ¿cuál ha sido la clave para mantener esa posición a lo largo del tiempo?

SM. Nuestro sector es muy activo y avanza constantemente. Por eso, diría que el secreto es renovar y actualizar las metas para mantener la motivación y que el esfuerzo constante no se transforme en agotamiento. Siempre estamos buscando nuevas metas y procuramos combinar aquellas a mayor plazo con las más inmediatas, también las que suponen retos más desafiantes con las que aportan pequeñas recompensas dentro de la rutina. Esta combinación, sumada a la vocación, nos hace mantenernos en forma año tras año.

BW. ¿Qué te llevó a continuar el legado familiar, poniéndote al frente de una empresa del sector de la maquinaria?

SM. Te podría decir que una pregunta de solo cinco palabras: “¿Dónde vas a estar mejor?”.

Sin embargo, casi nada es tan breve. Comencé mis estudios por la mecanografía, como era habitual entonces, y de ahí di el salto a la nutrición, que es un campo que siempre me ha interesado mucho. Cuando terminé, decidí ampliar la formación estudiando cocina y repostería. Siempre había oído lo de que la repostería es matemática, pero ahí tuve ocasión de comprobarlo.

Sin darme cuenta, había empezado a estudiar Administración y Contabilidad.

Al graduarme, mi padre me dijo que por qué no aplicaba lo aprendido en Monisol, y cuando ya estaba inmersa aquí, vino la pregunta del principio, y la respuesta me ha traído hasta esta entrevista.

BW. ¿Qué valores personales aplicas en tu forma de dirigir la empresa?

SM. Siempre intento que mis decisiones respondan a, al menos, uno de esos tres pilares: gratitud, cooperación o aprendizaje.

Una empresa no es un objeto aislado; está compuesta de muchas personas y también se ve afectada por su entorno. Por eso intento siempre expresar mi gratitud al equipo y sentirme agradecida por las oportunidades que se presentan.

Por el mismo motivo, siempre que puedo intento colaborar con mi entorno y tener un impacto positivo en él, lograr que el crecimiento en Monisol no sea un hecho aislado, sino que repercuta y contagie. Y si esa es mi forma de demostrar gratitud con nuestro entorno, con el equipo, es aportar formación y oportunidades de aprendizaje para ellos y el compromiso de que yo también estaré siempre dispuesta a aprender algo nuevo a través de formaciones o de mis propios empleados.

BW. ¿Cuáles dirías que han sido tus principales retos y logros en tu trayectoria al frente de Monisol?

SM. Un reto que sin duda marcó nuestra trayectoria fue cambiar nuestro modelo de negocio. Monisol nació como un pequeño fabricante de maquinaria sencilla para uso agrícola; llegado el momento, sentimos que era necesario dar un paso adelante y arriesgar. Gracias a aquella decisión, ahora mismo tenemos un proyecto que hibrida ese origen con un área de servicios de mecanizado y soldadura vanguardista en actualización constante, y otra de distribución y venta de equipos de marcas top internacionales a través de la que vendemos tanto por medio del canal tradicional como online.

Si bien haber tenido éxito en ese cambio es todo un logro para nosotros, también lo es la cartera de clientes que hemos consolidado con el paso de los años, lo que da mucha libertad al proyecto y también es un recordatorio de que el trabajo bien hecho tiene recompensa.

BW. ¿Qué papel juegan la innovación y la tecnología en el crecimiento de Monisol?

SM. La tecnología es un órgano vital para Monisol; nuestro sector está profundamente ligado a la innovación y a la aplicación de tecnología. Y no solo hablamos de la propia maquinaria y sus capacidades, también de los procesos de trabajo. Si miro hacia atrás, lo único que no ha cambiado es mi costumbre de anotar mis recordatorios para el día en un cuaderno.

BW. ¿Qué importancia tiene el equipo humano en el día a día de Monisol?

SM. Monisol nació en mi familia y, a día de hoy, sigue contando con miembros de ella entre el equipo, y es un sentimiento de pertenencia que creo que puede fortalecernos. Por eso, aunque cada vez somos más, intento que cada nueva incorporación se sienta de alguna manera parte de esa familia; nos tomamos muy en serio los procesos de selección.

BW. ¿Cómo fomentáis la formación o la especialización técnica del equipo?

SM. La formación es parte del ADN de la empresa y, por suerte, estamos en un sector que facilita mucho que se mantenga una formación continua. Además de las ofertas en formación que recibimos rutinariamente, me gusta mantenerme informada y atenta a otras iniciativas que puedan ser interesantes para cada puesto. Además, siempre mantengo abierta la puerta a que los miembros del equipo me propongan empezar cualquier otra opción que crean que puede enriquecer el proyecto y sus carreras profesionales. Es un motivo de orgullo decir que, cuando visites Monisol, siempre habrá alguien recibiendo algún tipo de formación nueva.

BW. Eres una empresaria con una gran trayectoria que ha logrado posicionar una empresa líder en el sector, ¿qué te hace sentir más orgullosa cuando miras hacia atrás en tu recorrido en Monisol?

SM. Si te soy sincera, me quedo con que todo lo que puedo ver al echar la vista atrás me permite seguir mirando hacia delante con seguridad y ambición.

BW. ¿Cómo enfocas el futuro de Monisol en 10 años?

SM. Desde nuestras nuevas instalaciones, que ya están en proceso de ser una realidad, y también con muchos más procesos burocráticos, que cada día son más exigentes y requieren de atención. También con más equipo humano especializado que siga compartiendo nuestros objetivos y, lo más retador ahora mismo, con una presencia internacional más fuerte. Estamos en el camino para lograrlo.

BW. ¿Te consideras una gerente más estratégica o más operativa? ¿Cómo equilibras ambas facetas en tu día a día?

SM. Creo que, en general, soy una persona muy operativa. Mi puesto requiere que tome distancia de la acción para poder tomar decisiones y planificar adecuadamente el negocio, y aprovecho los momentos de calma en el despacho para hacerlo (a veces solo posibles cuando el resto del equipo se ha marchado ya). Pero cuando más disfruto es cuando trabajo junto a mi equipo durante la jornada. No solo me permite conocer al detalle cada proceso y detectar cuestiones relevantes para la estrategia, sino también porque me hace sentir en forma y probar teorías de manera efectiva.

BW. El sector de la maquinaria ha estado históricamente muy masculinizado, ¿cómo ha sido tu experiencia como mujer en ese entorno?

SM. Mi caso tiene la particularidad de haber entrado en el sector precedida por mi padre; esto tiene la ventaja de que muchos clientes ya me conocían y la relación de confianza era previa. Sin embargo, no puedo negar que las expectativas han estado presentes en muchos puntos de mi carrera, bien por el reto de sustituir a mi padre, bien por presentarme como gerente ante personas que no conocían antes Monisol. En todos los casos, siempre he abordado esa expectativa como una oportunidad para el éxito, y siento que ha merecido la pena hacerlo así en cada caso.

BW. ¿Qué mensaje les darías a otras mujeres que quieren liderar en sectores técnicos o industriales?

SM. Que, estén donde estén, den su 100 %. Muchas veces la conciliación supone un reto, y es un proceso complicado que la vida personal y la profesional no se entrelacen constantemente o intenten “invadirse”. Pero trabajar en la capacidad de entregarse al presente es muy importante, sea en momentos laborales o en los personales. Los sectores como este son muy exigentes, pero, si te gustan los retos, puedes disfrutar mucho en ellos.

Por otro lado, si no estás totalmente segura de qué es lo que quieres hacer con tu proyecto, diversifica. Siempre estarás a tiempo de especializar tu negocio, pero no lo podrás hacer con todas las garantías sin conocer bien todas las posibilidades de tu mercado.

¡Ah! Y no descuides probar un nuevo hobby cada cierto tiempo.

Fotos: Víctor Soriano

Localización: Sercotel JCI Murcia 

Traje de chaqueta: Laura Bernal

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