Fotografía: María José Puche / Localización: Artikalia Murcia
«Cuidar el entorno no es solo tarea de la administración, es responsabilidad colectiva. Pequeñas acciones cotidianas suman.»
Hablar de Mari Cruz Ferreira es hablar de compromiso, entrega y buen hacer. Desde la Secretaría Autonómica de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática de la Región de Murcia, actualmente coordina las políticas ambientales de la Comunidad Autónoma.
Su labor es esencial y de gran alcance. Específicamente, como directora general de Patrimonio Natural, gestiona áreas cruciales como la política forestal, la biodiversidad, los espacios naturales, la labor de los agentes ambientales, la Unidad de Defensa contra Incendios Forestales y los asuntos de caza y pesca, entre otras responsabilidades.
Contar con una profesional de su calibre en la Región de Murcia es un auténtico lujo. Gracias a su experiencia y a las iniciativas que promueve desde el área de Medio Ambiente, ha logrado impulsar proyectos de gran impacto que avalan el éxito de su gestión.
“Me considero una persona creativa, lo que me impulsa a encontrar soluciones innovadoras a problemas complejos; la anticipación es un desafío constante. Mis valores esenciales son la lealtad y la honestidad, seguidos por la integridad, la transparencia, la responsabilidad ambiental, la equidad, la innovación y el respeto profesional. Estimo que estos principios deben regir la vocación de servicio público”, nos confiesa Mari Cruz en esta entrevista que le invitamos a disfrutar de principio a fin.
María Cruz, desde Business Women RM hemos seguido de cerca tu trayectoria y conocemos el éxito de tu gestión. Pero, para nuestros lectores, ¿podrías compartirnos brevemente quién es María Cruz Ferreira Costa y cuál ha sido tu recorrido profesional hasta liderar la Secretaría Autonómica de la Consejería de Medio Ambiente?
Mi trayectoria personal combina experiencia internacional, gestión local y posiciones de responsabilidad en varias administraciones, lo que me lleva a la agenda de sostenibilidad de la Región de Murcia. Estudié Derecho, hice un máster en Política Internacional, Asuntos Públicos y Políticas de Desarrollo y otro máster en Asuntos Europeos y Gestión de Proyectos. Combino formación jurídica y ambiental, con especialización en sostenibilidad. Mi paso por grandes organizaciones, como la ONU o la Unión Europea, me abrió la mente al área internacional. He pasado por varias consultoras internacionales y he desarrollado numerosos proyectos en diversos países. Mi experiencia de vida fueron mis años en África. He sido muy nómada. Hablo seis idiomas, y sigo en constante estado de aprendizaje. Como embajadora del Pacto Europeo por el Clima de la UE, participo activamente en foros y medios sobre sostenibilidad.
¿Cómo se describe María Cruz a sí misma?
Acción, suma. La combinación está en la capacidad de organización: gestionar múltiples proyectos simultáneamente, asegurándome de que todos se completarán en los plazos establecidos, acortar y mejorar procesos y evitar duplicidades. Me gusta sumar nuevos proyectos e ideas que avancen. Mi lema es “trabaja duro y persevera”. Resiliente, metódica, colaborativa. Siempre tengo en mente un proyecto nuevo, una fábrica de ideas.
Si tuvieras que resumir en una frase el éxito de tu gestión hasta ahora, ¿cuál sería? ¿Cuáles consideras que son los dos o tres hitos más significativos que has logrado impulsar desde la Secretaría General de Medio Ambiente?
Avanzamos hacia la simplificación de procesos, ardua tarea, con poca visibilidad hasta que es una realidad. La simplificación conlleva rigor técnico, eficiencia y la implicación de las partes involucradas para convertir políticas ambientales en resultados tangibles para la Región. Estamos en pleno proceso de aprobación y puesta en marcha de planes de gestión para espacios protegidos, cerrando etapas administrativas largamente demandadas por la sociedad y dotando de un marco operativo a territorios clave que les ofrezcan seguridad jurídica y legitimidad ambiental. Estos hitos combinan conservación efectiva, mayor legitimidad social y capacidad de cumplimiento. Pero uno de los mayores logros es el formar un equipo sólido de trabajo, invertir en capital humano y dar estabilidad a los equipos y unidades técnicas. La gente es lo más importante. El verdadero éxito de un equipo es que funcione de manera autónoma.
La ciudadanía y el sector empresarial de la Región de Murcia están muy pendientes de los avances. ¿Podrías compartir un logro concreto que haya tenido un impacto tangible y positivo en la sostenibilidad o la biodiversidad de la Región en los últimos meses?
Sin duda, Green Boost. Se trata de un proyecto de la Región de Murcia para promover la bioeconomía forestal que utiliza la biomasa forestal derivada de trabajos de selvicultura para producir energía limpia y local. El objetivo es transformar los montes en una oportunidad económica y social, fomentar los servicios ecosistémicos, reforzar áreas rurales, el empleo verde y la resiliencia a través del aprovechamiento de productos maderables y no maderables. La Región de Murcia exportaba cada año más de 30000 toneladas de residuos vegetales a Italia, Francia y Dinamarca por la imposibilidad de tratarlos en origen. El cambio es ya una realidad. Tratamos la biomasa en la Región, adaptando grandes centros de consumo. Green Boost ofrece ya un impacto tangible y positivo. Hay más proyectos, pero si he de mencionar uno, aquí nos quedamos.
¿Dónde está puesto el foco principal de los proyectos de la Secretaría para los próximos meses? ¿Hay alguna área, como la economía circular, la transición energética o la restauración de espacios naturales, que vaya a absorber la mayor parte de los recursos y la atención?
En los planes de ordenación de los recursos naturales, esto puede parecer muy técnico, pero tiene implicaciones muy prácticas y de sentido común. Puede que no sea tan conocido para el público en general, pero una forma sencilla de entenderlo es pensar en un PGOU, Plan General de Ordenación Urbana, y entonces a todo el mundo se le vienen a la cabeza miles de proyectos asociados al mismo. Un PORN es algo parecido, pero en términos de espacios naturales, que tiene aún mayor complejidad. Un aspecto que suele generar curiosidad son las limitaciones, pero hemos de observar toda la conservación y gestión de espacios naturales. Hay que avanzar en planes de gestión pendientes y en actuaciones de restauración y adaptación. Estos ejes se trabajan de forma integrada; la conservación protege nuestro capital natural.
Como cara visible de la gestión ambiental en la Región, ¿qué te gustaría que tu figura representara para el cuidado del medio ambiente en la conciencia colectiva de los murcianos y murcianas?
La cara visible de la gestión ambiental es el consejero, Juan María Vázquez Rojas, que, además, es una persona de ciencia, lo que es una gran suerte y ventaja para todo el equipo. Es un privilegio poder contar con una persona de su experiencia y conocimientos. En esta nueva responsabilidad, una perspectiva interesante que he encontrado es el desconocimiento de muchos de los espacios naturales para gran parte de la sociedad, y hemos de darles voz y visibilidad a esos espacios que son verdaderas joyas de la naturaleza y, por ende, de la Región. Hablar de medio natural en todos y cada uno de los eventos. Claro que hay otras formas de verlo, pero esta me ha resultado útil. Me gustaría que nuestro equipo se convierta en un puente entre la evidencia técnica y la vida cotidiana de la región.

Hablemos de tu equipo. ¿Cómo describirías tu estilo de liderazgo al frente de la Secretaría? ¿Qué valores o principios consideras esenciales para guiar un equipo que gestiona un área tan crítica y sensible como el medio ambiente?
Lo que entiendo por estilo de liderazgo combina servicio y rigor; priorizo la misión pública, tomo decisiones basadas en evidencia y empodero al equipo para actuar con autonomía y responsabilidad. Siempre con transparencia y escucha activa. Me guía un enfoque servicial y estratégico, marco objetivos claros y medibles, fomento la colaboración entre áreas y con agentes externos, y mantengo el rigor técnico en cada decisión. Promuevo una cultura de responsabilidad donde las personas tienen autonomía para proponer soluciones y rinden cuentas por los resultados. Los equipos se tienen que leer e interconectar para dar mejor servicio público, siempre orientado al administrado. Lo llamo liderazgo servicial. Mantengo la coherencia entre lo que digo y lo que hago. La justicia ambiental y la eficacia técnica van de la mano. Entiendo el cargo como responsabilidad, transparencia y acción compartida.
Como mujer en una posición de alta responsabilidad, ¿qué consejo darías a las jóvenes profesionales que aspiran a trabajar y liderar en el sector de la sostenibilidad y el medio ambiente?
Párate, piensa, focaliza. Ten confianza, fórmate continuamente y busca aliados. Prioriza la integridad y la curiosidad, acepta responsabilidades y pide apoyo cuando lo necesites. Construye competencias técnicas sólidas y después ponlas en práctica. En la era de la IA, las llamadas soft skills cuentan más que nunca; invierte en ti. Aprende a comunicar ciencia en lenguaje claro y no esperes permiso para proponer soluciones; actúa con humildad, rigor y determinación. Sabe explicar lo técnico en términos sencillos, construye argumentos basados en evidencia y en impacto social. Si además quieres trabajar en sostenibilidad, combina formación académica con proyectos reales. Participa en iniciativas locales, prácticas y colaboraciones que te permitan gestionar incertidumbres reales. Prioriza el interés público. No confundas visibilidad con capacidad; trabaja con resultados y deja que el trabajo hable por ti. El liderazgo exige técnica, coherencia, empatía y valentía, y más en sostenibilidad. Y sí, mucho, mucho esfuerzo.
Para finalizar, si pudieras enviar un mensaje claro y directo a la ciudadanía de la Región sobre la importancia de la participación activa en el cuidado del medio ambiente, ¿cuál sería?
La protección del medio ambiente nos beneficia a todos. Participar es cuidar nuestra salud, nuestras tierras, el futuro y, siempre digo, nuestro presente. Actúa localmente. Cuidar el entorno no es solo tarea de la administración, es responsabilidad colectiva. Pequeñas acciones cotidianas suman. La participación ciudadana mejora las políticas, aporta conocimiento local, legitima decisiones y acelera soluciones. La defensa del medio ambiente es una conversación permanente entre ciudadanía, ciencia y Administración. Cuando las personas participan, aportan experiencias, prioridades y soluciones que las estadísticas no recogen. La participación hace más eficaces las políticas y construye comunidad. Participar es ejercer poder. Juntos hacemos la región más sostenible y justa; en una palabra: mejor.
Fotografía: María José Puche
Localización: Artikalia Murcia





