Promover hábitos de vida saludables como pilar fundamental de la recuperación. Con este propósito, la consejera de Salud, Isabel Ayala, conoció de primera mano el nuevo gimnasio de la Fundación Never Surrender en Murcia. Un proyecto pionero enfocado en el trabajo de fuerza para personas con cáncer que ya ha acompañado de forma gratuita a alrededor de 700 pacientes en la Región. En el recorrido por las nuevas instalaciones, la consejera estuvo acompañada por María Fuensanta Martínez Lozano, directora general de Planificación y Farmacia del Gobierno regional, y Pilar Torres Díez, concejala de Bienestar Social, Familia y Salud del Ayuntamiento de Murcia.
La Consejería de Salud, a través de la Fundación para la Formación e Investigación Sanitarias (FFIS) firmó en 2025 un convenio con la Fundación sin ánimo de lucro que permite a estos pacientes realizar, de manera gratuita, actividad física activa en las instalaciones y centros habilitados de la Fundación en la Región de Murcia. Esta actuación se incluye en el ‘Programa Activa Suma+’ de la Consejería de Salud.
En este sentido, la titular de Salud remarcó la relevancia que para la Comunidad supone “desarrollar e impulsar actuaciones encaminadas a la promoción de estilos de vida saludables entre la población para conseguir un mejor estado de salud de los ciudadanos y disminuir el impacto de las enfermedades”.
El nuevo espacio deportivo, el primero que va a gestionar la Fundación de manera integral en toda la Región y que iniciará su actividad en septiembre, dispone de una superficie de 300 metros cuadrados del que se podrán beneficia alrededor de 150 pacientes oncológicos a los que se les ha recomendado por parte de sus médicos realizar ejercicios físico controlado.
Este gimnasio además de ir dirigido a pacientes oncológicos agudos para los que el uso es gratuito como el resto de sus instalaciones en toda la Región, presenta la novedad de que también ofrecerá programas y actividades de ejercicio físico de fuerza a los pacientes que ya han finalizado la fase más intensiva del tratamiento contra el cáncer.
Se trata de pacientes oncológicos supervivientes que han superado dicha fase aguda y que, aunque ya no se encuentran en tratamiento activo continúan necesitando hábitos y estrategias que favorezcan su recuperación, reduzcan secuelas y mejoren su calidad de vida a largo plazo.
De esta manera, se favorece la continuidad asistencial, evitando que los pacientes tengan que abandonar el entorno en el que han entrenado durante su tratamiento y permitiéndoles seguir acompañados por los mismos compañeros y profesionales titulados en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y especializados en ejercicio físico oncológico.
Además, el nuevo modelo incorpora también la figura del acompañante, permitiendo que tanto pacientes agudos como supervivientes puedan acudir junto a una persona de su confianza. Este acompañante podrá participar igualmente en los entrenamientos mediante una cuota equivalente a la del paciente superviviente, favoreciendo así la adherencia al ejercicio, el apoyo emocional y la creación de hábitos saludables compartidos.




