Eva Libertad, Miriam Garlo y Nuria Muñoz: «Queremos que más historias de nuestra región encuentren su espacio en el cine”

Sorda

Hace unos días, tuvimos el inmenso placer de conversar con Eva, Miriam y Nuria en el Teatro Villa de Molina. Fue un encuentro muy especial en el que pudimos abrazarlas y felicitarlas por su histórico logro, compartiendo con ellas la emoción de su regreso a la Región con el Goya y la calurosa acogida de sus familias y de toda la sociedad murciana.

Al teatro también se acercó la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Molina de Segura, María Teresa Hernández, quien mostró su orgullo por este hito del cine murciano y adelantó que ya preparan un merecido homenaje para distinguir a estas mujeres que han hecho historia en la cultura. Te invito a disfrutar, de principio a fin, esta emotiva entrevista, en la que las tres murcianas nos comparten sus emociones y reflexionan sobre los retos pendientes de la mujer en la industria audiovisual.

La pasada entrega de los Goya marcó un antes y un después para el talento de nuestra tierra, situando a la Región de Murcia en el epicentro del mapa cultural. ¿Cómo os sentís siendo las embajadoras actuales de nuestro talento cinematográfico?

¡Estamos sientiendo un montón de emociones muy bonitas y muy fuertes! Una mezcla de alegría, responsabilidad, orgullo, agradecimiento e ilusión por compartirlo. Recibir este reconocimiento no solo es un honor, también es una confirmación de que el talento de nuestra región tiene también su lugar en el panorama cultural nacional e internacional. Llevar nuestra historia, nuestra tierra y nuestra industria fuera de la región es una forma de equilibrarnos, de aumentar nuestra confianza en nuestras capacidades, de comprender que este diálogo entre lo que recibimos de fuera y lo que podemos aportar nosotras nos enriquece en las dos direcciones. Que ‘Sorda’ haya resonado en España y en otros países demuestra que el público desea conocer nuevas historias y nuevos rincones, que hay curiosidad y ganas de conectar y que lo que podemos ofrecer es también valioso.

Pero este logro también conlleva una gran responsabilidad. Sabemos que ahora podemos ser un referente para las más jóvenes, especialmente para las que desean dedicarse al cine. Es bonito —y a la vez motivador— pensar que nuestro trabajo puede inspirar a otras a creer que es posible contar historias desde Murcia y llevarlas lejos.

Nosotras asumimos este rol con ilusión y como un reto, conscientes de que cada nuevo proyecto que emprendamos va a tener posibilidades de ser escuchado, así que queremos estar a la altura del compromiso que nos ha traído hasta aquí.

Queremos que este sea solo el comienzo: que más mujeres, más creadores y más historias de nuestra región encuentren su espacio en la industria. Porque si algo nos ha enseñado este viaje, es que el talento no tiene límites geográficos, solo necesita oportunidades, dedicación y una visión que tenga valor.

Hablemos de los premios. ¿Qué significado tienen para vosotras estos tres Goya? Y especialmente para ti, Eva, ¿qué supone este reconocimiento como Mejor Dirección Novel en este punto de tu carrera?

Este reconocimiento como mejor dirección novel en los Premios Goya es, ante todo, un homenaje a un proceso largo y colectivo. No es solo un premio a mi trabajo, sino al de todas las personas que han estado a mi lado desde el principio: desde la escritura del guion, pasando por las productoras, hasta cada miembro del equipo que puso su talento, esfuerzo y pasión en este proyecto. ‘Sorda’ es el resultado de un trabajo en equipo, y este Goya lo celebra.

Pero, además, este premio supone un empuje fundamental para el futuro. En el cine, cada película es un nuevo reto, y contar con este reconocimiento nos abre puertas. Facilita el camino para levantar el próximo proyecto, nos da visibilidad y, sobre todo, la oportunidad de seguir contando las historias que queremos contar, con la libertad y los recursos necesarios. Es un respiro, una confirmación de que vamos por el camino correcto, y una motivación para seguir adelante con más fuerza que nunca.

Estamos profundamente orgullosos de vosotras y de todo el gran equipo que os ha acompañado en este viaje. ¿Cómo fue ese reencuentro con vuestras familias y el recibimiento de los murcianos al volver con los premios?

El reencuentro con nuestras familias y el recibimiento de los murcianos al volver de los Goya ha sido, sin duda, uno de los momentos más especiales de todo este camino. Ha estado lleno de cariño, de abrazos, de conexión y de complicidad. Lo más bonito de este proceso ha sido descubrir que ‘Sorda’ ya no nos pertenece solo a nosotras: se ha convertido en algo que pertenece a toda la región. Así lo sentimos nosotras y así estamos viendo que lo siente mucha gente.

Murcia es donde nos formamos, donde dimos nuestros primeros pasos —tanto en lo personal como en lo profesional—. Este premio, este momento, es el resultado de todo lo vivido antes: de las familias que nos apoyaron, de las profesoras y compañeros que nos inspiraron, de los proyectos y rodajes compartidos con otros profesionales de aquí, con los que hemos crecido y aprendido. Es el fruto de una historia colectiva, de conexiones que se han tejido a lo largo de los años.

Por eso, lo más emocionante no es el reconocimiento en sí, sino sentir que esto nos trasciende, que es un logro que pertenece a todos los que, de una manera u otra, han sido parte de este camino. Y eso, al final, es lo que le da un valor aún más especial a todo esto.

La Región os entregó el premio a la ‘Mujer Murciana del Año’, un galardón que celebró vuestra implicación en la defensa de la igualdad de género. ¿Qué mensaje os gustaría transmitir a todas esas mujeres murcianas que os ven como un referente de lucha y éxito profesional?

Recibir este premio como Mujer Murciana del Año es, sobre todo, un recordatorio de que ningún logro es individual. Nosotras hoy estamos aquí porque otras mujeres, antes que nosotras, abrieron caminos, rompieron techos y se atrevieron a alzar la voz. Por eso, el mensaje que nos gustaría transmitir a todas las mujeres murcianas —y a las que nos ven como referente— es que este avance es colectivo, porque todos lo son y los seguirán siendo.

El feminismo no es una lucha de unas pocas, sino un movimiento que nos implica a todas y a todos. Necesitamos seguir trabajando juntas, pero también con los hombres, porque la igualdad solo se construye cuando todos entendemos su importancia y su valor social, no solo para nosotras, también para ellos. Hemos avanzado mucho en los últimos años, pero el camino no está terminado. La sociedad puede retroceder, y por eso es crucial estar alerta, apoyarnos y no bajar la guardia.

Apoyarse entre mujeres no es solo un acto de solidaridad, es una herramienta de empoderamiento. Cuando nos unimos, ganamos confianza, fuerza y la capacidad de transformar realidades. Así que les decimos: no tengáis miedo a soñar en grande, a ocupar espacios y a exigir lo que os corresponde. Porque cada paso que demos, por pequeño que parezca, es un paso hacia adelante para todas.

Y para finalizar, ¿qué os gustaría decir a todas esas personas que os ayudaron en el camino hasta alcanzar el éxito, especialmente a los familiares y amigos que han estado ahí en todo momento?

A todas las personas que nos han acompañado en este camino —especialmente a nuestra familia y a esos amigos que han estado ahí en cada paso—, solo tenemos una palabra: gracias. Gracias por el amor incondicional, ese que nos ha dado la fuerza para desplegar nuestras alas y confiar en nosotras mismas incluso en los momentos de duda. Gracias por estar presentes no solo en los éxitos, sino también en los momentos difíciles, porque esos son los que nos han enseñado a crecer, a mejorar y a avanzar.

Hoy, estar aquí nos llena de gratitud, pero también de un deseo enorme: seguir compartiendo y construyendo este camino con todas ellas y con todos ellos. Queremos que este logro sea un impulso para seguir adelante, juntas. Nos sentimos como unas abejitas en un panal precioso e inmenso, porque creemos profundamente en la colaboración, en el trabajo en equipo, en el apoyo mutuo. Y ese valor, ese espíritu de comunidad, lo hemos aprendido fundamentalmente de nuestra familia, de nuestras amigas, de nuestras compañeras.

Así que a ellos les decimos: que esto nos ayude a seguir cuidándonos, a seguir creyendo que esto lo hemos conseguido juntas y en todo lo que aún podemos lograr. Porque esto es de tod@s l@s que han puesto su granito de arena para que hoy estemos aquí. Y junt@s, seguiremos construyendo.

Otros momentos destacados de nuestro encuentro:

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