La consejera de Empresa, Empleo y Economía Social, Marisa López Aragón, supo desde siempre que su vocación era trabajar por un futuro mejor para su región e implicarse activamente en el cambio. “Pero el camino se hace andando, y en ese recorrido he tenido la suerte de encontrar oportunidades que me han permitido crecer. Una de ellas fue la que me brindó el presidente López Miras, a quien agradezco su confianza. Gracias a esa oportunidad, hoy puedo trabajar en las transformaciones que necesita la Región de Murcia”, nos confiesa la consejera.
En esta entrevista, analiza el imprescindible rol de la mujer en la nueva dirección empresarial y la cualidad que considera indispensable hoy para que una mujer consiga no solo alcanzar, sino sostener su posición de liderazgo. Hablamos también sobre liderazgo público, coherencia ética y la urgencia de creer en una misma.
BW. Consejera, ¿de qué manera su rigor como abogada y su visión académica influyen en su actual rol como consejera a la hora de abordar la burocracia o la redacción de normativas?
ML. Mi formación jurídica me ha enseñado la importancia de la precisión, la claridad y la escucha activa. Entiendo que la norma debe servir a la ciudadanía, no complicarle la vida. Esa mirada técnica, unida a una visión académica, me permite impulsar la simplificación de procedimientos administrativos y tratar de asegurar que cada regulación genere un impacto real en las empresas y en la sociedad.
BW. Más allá de las grandes empresas, ¿qué apoyo específico está brindando su consejería a las mujeres emprendedoras y autónomas en la Región para que sus negocios crezcan y se consoliden como referentes de liderazgo?
ML. Estamos impulsando programas de formación adaptados, redes de colaboración y ayudas específicas para proyectos liderados por mujeres. Pero, más allá del apoyo económico, nuestro objetivo es romper el aislamiento que a veces enfrentan las emprendedoras. Queremos que tengan presencia en los espacios de decisión y que sean referentes visibles para otras mujeres que están dando sus primeros pasos.
BW. Si tuviera que elegir un solo valor o principio ético que defina su legado en la política, ¿cuál sería? ¿Y cómo le gustaría que los ciudadanos de la Región de Murcia sintieran esa transformación una vez que sus políticas estén plenamente consolidadas?
ML. La coherencia. Que las palabras se traduzcan en hechos y que las decisiones se tomen con transparencia y sentido común. Me gustaría que los murcianos perciban que las políticas del Gobierno liderado por Fernando López Miras se traducen en más oportunidades, más confianza y un sentimiento de orgullo por formar parte de una región que progresa con todos.

BW. ¿Qué le ha enseñado el liderazgo público sobre sí misma? Es decir, ¿qué aprendizaje personal, quizás inesperado, le ha permitido crecer y dirigir con mayor eficacia y humanidad a la vez?
ML. He aprendido que liderar no es hacerlo todo, sino saber escuchar, confiar y delegar. Que la empatía puede convivir con la firmeza, y que los mejores resultados surgen del trabajo en equipo. Lo más enriquecedor ha sido descubrir que el verdadero liderazgo no se mide solo por los logros, sino por la capacidad de acompañar a otros.
BW. Desde su experiencia, ¿cuál es el paso más urgente que debe dar la próxima generación de mujeres líderes en la Región de Murcia para derribar las barreras que aún persisten en la alta dirección pública y empresarial?
ML. El primer paso es creer en ellas mismas. Las barreras externas existen, pero las internas, esas que nos hacen dudar de nuestro valor o capacidad, a veces pesan más. Es fundamental que las mujeres ocupen los espacios de decisión sin miedo ni permiso, y que, al hacerlo, abran camino a otras.
BW. Usted forma parte de una generación de mujeres en la política que defiende una voz más ética y consciente. ¿Qué característica o cualidad considera que es indispensable hoy para que una mujer consiga no solo alcanzar, sino sostener su posición de liderazgo?
ML. En un contexto donde la exposición pública es constante, mantenerse fiel a los valores y al propósito personal es lo que otorga credibilidad y fuerza. El liderazgo femenino no necesita replicar modelos antiguos, sino crear los suyos basados en la coherencia, la empatía y la visión de futuro.
Fotografías: Víctor Soriano
Localización: Quarta Mobiliario Contemporáneo





