A partir de los 40 años, la vida de la mujer atraviesa una etapa de transformación en la que el cuerpo y la mente demandan nuevos cuidados. Los cambios hormonales, la disminución progresiva de la masa muscular y la densidad ósea, así como la variación en los niveles de energía, hacen que el autocuidado deje de ser un algo opcional para convertirse en una necesidad. En este momento vital, atenderse con consciencia y dedicarse tiempo propio no solo fortalece el cuerpo, sino que también nutre la mente y las emociones.
Ariadna Rodríguez, fundadora y coach de Studio Wellness AR, un refugio de bienestar en pleno corazón de Murcia, nos confirma que «a partir de los 40 años, el cuerpo de la mujer pide ser atendido de forma más consciente».
Desde pequeña descubrió la pasión por el movimiento a través de la gimnasia rítmica. El cuerpo, la música y la disciplina se integraron de forma natural en su vida. Con los años, fue explorando nuevas formas de entender el bienestar físico y emocional, especialmente en las mujeres. Así fue como el pilates y el barre se convirtieron en sus grandes aliados.
Después de haberse formado y trabajado en distintos centros, ha creado su propio método de Barre, que pronto comenzará a compartir con otras profesionales en Studio Wellness AR. En septiembre de 2024 nació AR Wellness Studio, el espacio que siempre soñó: un lugar libre de juicios, seguro y cálido, pensado para que las mujeres se regalen tiempo, fuerza y autocuidado. «Lo que más me emociona es ver que, al entrar al estudio, no solo encuentran un entrenamiento, sino un momento de calma, conexión y comunidad».
BW. ¿Por qué el autocuidado es especialmente importante a partir de los 40?
AR. Porque es una etapa de cambios físicos y hormonales que impactan en la masa muscular, la densidad ósea y la energía diaria. A partir de los 40 años, es un momento en el que el cuerpo pide ser atendido de forma más consciente. El barre es ideal para esto: fortalece sin impacto, mejora la postura, protege las articulaciones y ayuda a mantener el cuerpo joven, por dentro, y por fuera.
Pero, más allá del cuerpo, para mí el autocuidado es una forma de decirnos: «me escucho, me respeto y me dedico tiempo». A partir de los 40, ese gesto es más necesario y valioso que nunca.
BW. ¿Qué le recomendarías a una mujer que quiere retomar el ejercicio después de un tiempo?
AR. Que empiece sin presión y desde el autocariño. Que entienda que cada paso cuenta, por pequeño que parezca. EnAR Wellness Studio ofrecemos muchas formas de volver: clases de pilates, yoga, entrenamiento funcional, barre o incluso sesiones privadas para empezar con calma y confianza.
Mi consejo es: prueba, escucha a tu cuerpo y elige lo que disfrutes. Cuando te sientes bien en un lugar y con lo que haces, la constancia llega sola.
BW. ¿Cómo abordas la fuerza, la movilidad y la prevención de lesiones en mujeres a partir de los 40 años?
AR. En AR Wellness Studio cuidamos cada detalle para que entrenar sea seguro, efectivo y disfrutable. La fuerza la trabajamos en barre y en funcional, siempre adaptando los ejercicios a cada mujer, porque es normal que a partir de los 40 se empiece a perder masa muscular si no se ejercita. Queremos ayudar a mantener un cuerpo fuerte, estable y sano.
La movilidad y el control postural los desarrollamos con pilates y yoga, dos disciplinas que ayudan a moverse con más conciencia y previenen molestias o lesiones. Combinamos todo de forma integral, para que cada mujer se sienta equilibrada, energética y fuerte en su día a día.

BW. ¿Qué se encuentra una mujer que llega por primera vez a Ar Wellness Studio?
AR. Lo primero que siente es la calma y la calidez del espacio. Muchas mujeres me cuentan que por primera vez se sienten tan libres y cómodas que incluso se animan a llevar ropa que antes no se habrían puesto. Aquí no hay juicios: hay admiración y respeto entre mujeres.
Cada clase es un momento de autocuidado, energía y complicidad. Se crea un ambiente de apoyo donde todas se acompañan, celebran logros y se motivan. Eso es lo más bonito: ver cómo entrenar se convierte en una experiencia transformadora.
BW. ¿Qué papel tiene el deporte como espacio social a partir de los 40 años?
AR. Es enorme. El movimiento se vuelve un puente para crear lazos, compartir vivencias y sentirse parte de algo. Muchas mujeres llegan solas y poco a poco se integran, se apoyan y se motivan juntas.
Y eso va más allá del ejercicio: es cuidado emocional, es comunidad, es saber que no estás sola. En Ar Wellness Studio, el autocuidado también es eso: un espacio donde conectar contigo misma y con otras, en un entorno seguro, bonito y lleno de vida.
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