El 14 de marzo se celebra el Día Mundial del Sueño, una fecha que nos recuerda la importancia de un descanso adecuado para nuestra salud física y mental. Este año, bajo el lema «Haz de la salud del sueño una prioridad», se pretende concienciar sobre la necesidad de adoptar hábitos que promuevan un sueño de calidad.
¿Cómo duermen los españoles?
Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), el 48% de la población adulta en España no disfruta de un sueño de calidad, y el 54% duerme menos de las horas recomendadas. Además, uno de cada tres adultos se despierta con la sensación de no haber tenido un sueño reparador. Los datos son alarmantes, pero, ¿cuáles son las principales causas?
¿Por qué no dormimos bien?
El insomnio o la sensación de falta descanso es un problema creciente que afecta a toda la población debido a múltiples factores como el estrés, la exposición excesiva a pantallas antes de dormir, horarios irregulares y malos hábitos de sueño. Además, el consumo de cafeína, el sedentarismo y ciertas patologías como la ansiedad y la depresión pueden dificultar el descanso.
Sin embargo, en el caso de las mujeres, existen factores específicos que agravan el problema, especialmente los cambios hormonales asociados al ciclo menstrual, el embarazo y la menopausia. Estas fluctuaciones pueden alterar los ritmos circadianos y provocar dificultades para conciliar o mantener el sueño. A esto se suma la carga mental derivada de responsabilidades familiares y laborales, que incrementa el estrés y la ansiedad, afectando la calidad del descanso.
«El estrés -añade la psicóloga María de Moya–, influye directamente en la calidad y cantidad del sueño, de hecho, es la principal causa de la alteración de este. Las consecuencias son algo preocupantes, desde irritabilidad y mala gestión de las emociones hasta problemas hormonales o afectación directa (a largo plazo) en enfermedades físicas (como, por ejemplo, cardiopatías, diabetes o problemas gastrointestinales).
En cuanto a las enfermedades mentales, se ha demostrado que la alteración prolongada del sueño puede acarrear una mayor probabilidad de la presencia de demencias y una prevalencia más elevada de ansiedad y depresión«.
Recomendaciones para mejorar la calidad del sueño
La Sociedad Española de Neurología (SEN) destaca la importancia de realizar cambios en los patrones de sueño y fomentar hábitos positivos para lograr un mejor descanso. Estas recomendaciones coinciden con las proporcionadas por la psicóloga María de Moya, quien sugiere:
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Establecer una rutina de sueño: Tomar una ducha caliente antes de dormir, utilizar ropa cómoda y mantener una luz ambiental tenue puede favorecer el descanso. Además, es interesante evitar las tareas estresantes cerca de las 21:00 horas.
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Reducir el consumo de teína y cafeína.
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Practicar la meditación: Dedicar 20 minutos a la meditación media hora antes de dormir puede ayudar a conciliar el sueño de forma más efectiva. Si tienes Netflix, la experta recomienda: “guía para dormir bien” de Headspace.
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Evitar el uso de pantallas en la cama: La luz emitida por dispositivos electrónicos puede alterar el ritmo del sueño, por lo que es recomendable evitarlos antes de acostarse.
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Crear un ambiente tranquilo: Procurar que la habitación sea lo más silenciosa y calmada posible para evitar interrupciones durante el sueño.
En este Día Mundial del Sueño, es fundamental reconocer la importancia de un descanso adecuado y adoptar hábitos que promuevan un sueño reparador. Al hacerlo, no solo mejoramos nuestra calidad de vida, sino que también fortalecemos nuestra salud física y mental.
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