“Creo profundamente en el trabajo en equipo, que exige sinceridad, compromiso, implicación y diálogo entre todos sus integrantes”
Siempre te mira a los ojos. Y sonríe con la serenidad de quien escucha antes de responder, la transparencia de quien no puede ocultar que cree en lo que hace y la firmeza de quien apuesta por la empatía como motor de cambio.
Desde la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad, Conchita Ruiz trabaja para tejer una red colaborativa más humana, donde cada decisión tenga rostro y nombre. Lo hace con la convicción, el compromiso y la naturalidad de quien conserva intacta la ilusión, con la fe serena de una niña que sigue creyendo en los deseos que se piden a las estrellas fugaces. Y lucha, cada día, por hacer que se cumplan.
LC. ¿Cómo se define a sí misma Conchita Ruiz?
CR. Me defino como una mujer sencilla, con los pies en la tierra, que valora lo importante, que para mí no es otra cosa que desear que quienes me rodean gocen de buena salud y bienestar. El pensamiento con el que más me identifico es el de “trata a los demás como te gustaría ser tratado”.
LC. Consejera, enfocándonos en el área de Igualdad, que es un pilar fundamental de su consejería, ¿podría compartir con nosotros cuáles son las principales iniciativas o proyectos estratégicos que están desarrollando actualmente?
CR. Trabajamos de la mano de las grandes asociaciones de mujeres de la Región (como OMEP o AMEP) para facilitar el acceso de las mujeres a puestos de liderazgo, así como para que puedan emprender su propio proyecto laboral, sea cual sea su edad. Lo hacemos a través del programa regional ‘Mujer Lidera’ y de acciones específicas como la de ‘Impulso Mujer +50’ o ‘Mujer en Foco’.
En materia de conciliación, seguimos desarrollando recursos de apoyo profesional en el cuidado de los menores, dando cobertura el pasado año a más de 11300 familias de la Región. Tan importante es la conciliación para este Gobierno que, incluso, ante el recorte del 25 % que ha hecho el Ministerio de Igualdad, la Región de Murcia asumirá, con fondos propios, los 1,6 millones de euros que el Ejecutivo central recortó de forma unilateral, con el fin garantizar los recursos de conciliación en esa comunidad.
LC. Murcia ha sido pionera en el desarrollo de la implantación de planes de igualdad en las empresas. ¿Cómo valora el impacto real de estos planes en el fomento del liderazgo femenino dentro del sector privado y qué retos persisten en la supervisión de su cumplimiento?
CR. Las empresas cada vez están siendo más conscientes de que invertir en igualdad es un valor añadido para sus equipos de trabajo y también un compromiso social con esta Región. No es solo una cuestión de equidad y derechos, sino también de que las organizaciones empresariales entiendan que, implantando políticas de igualdad en sus centros de trabajo, mejorarán su productividad, la captación real de talento y su rendimiento económico a largo plazo.
Para fomentar el desarrollo de esos planes de igualdad en las empresas, la comunidad autónoma de Murcia va un paso más allá y, además de reconocer a aquellas empresas que fomentan la igualdad de oportunidades en sus ámbitos de trabajo con el distintivo DIERM, tenemos prevista la publicación de una convocatoria de subvenciones destinadas a la elaboración de planes de igualdad en empresas donde no existe esa obligación legal de tenerlo. Es decir, en aquellas con una plantilla de entre 10 y 49 trabajadores.
LC. Su consejería abarca temas muy sensibles y diversos: dependencia, familia, igualdad, discapacidad… ¿Cuál es su estilo de liderazgo para mantener motivado a un equipo multidisciplinar que trata con situaciones de gran complejidad social?
CR. Creo profundamente en el trabajo en equipo, que exige sinceridad, compromiso, implicación y diálogo entre todos sus integrantes. En la consejería, donde la mayoría somos mujeres, esa es nuestra principal metodología de trabajo. Me gusta afrontar los problemas desde el primer momento y buscar soluciones con determinación. Huyo del pasotismo, del conformismo y de esa costumbre de echar balones fuera. Prefiero la acción responsable, el entendimiento y la voluntad de avanzar en equipo.
LC. Antes de entrar en política, trabajó en el periodismo, ¿de qué manera esa experiencia en los medios influye en su forma de abordar la política y la comunicación con el ciudadano?
CR. Sin duda, pienso que mi formación como periodista ha sido una ventaja en el ejercicio de la política y del servicio público. Desde el punto de vista técnico, conozco bien el proceso de elaboración de una noticia: la búsqueda rigurosa de fuentes, la cobertura directa de los hechos, la redacción precisa y la preparación final, ya sea en formato escrito, radiofónico o audiovisual. Pero más allá de lo técnico, mi experiencia como periodista me ha enseñado a ponerme en el lugar del otro, a empatizar con su situación y, sobre todo, a escuchar.
Un buen periodista es, ante todo, un buen oyente: recopila versiones distintas, contrasta, analiza y transmite con responsabilidad. En ese sentido, el trabajo político se le parece mucho. También exige escucha activa, sensibilidad, análisis y capacidad de comunicar con claridad y verdad.
LC. Si pudiera dejar un legado social en la Región de Murcia al final de su mandato, ¿cuál le gustaría que fuese? ¿Qué cambio estructural desearía haber consolidado?
CR. Como legado, me gustaría dejar un sistema de atención a la dependencia más ágil y eficaz. Actualmente estamos inmersos en un proceso de transformación del modelo vigente que, lamentablemente, provoca tiempos de espera excesivos para acceder a servicios y prestaciones. La demanda es altísima, mientras que los recursos disponibles son limitados. Por ello, no me cansaré de exigir al Gobierno central que cumpla con su responsabilidad y financie adecuadamente lo que establece la Ley de la Dependencia y que pertenece a todos los ciudadanos de la Región de Murcia.
Al mismo tiempo, desde la consejería estamos impulsando modificaciones normativas y revisando procedimientos con el objetivo de eliminar el mayor número de barreras posibles. Nuestro compromiso es avanzar hacia un sistema más accesible, que responda a las necesidades reales de las personas en situación de dependencia.
LC. ¿Cuál ha sido la mayor lección de humildad que la gestión pública le ha enseñado y cómo esa lección le ha ayudado a ser una líder más efectiva?
CR. Por mucho que pienses que lo has visto y escuchado todo, siempre hay algo nuevo que aprender, especialmente de quienes viven en primera persona las situaciones que tratamos de mejorar.
Escuchar a una persona dependiente, a una madre que cuida sola o a una trabajadora social que lidia con la burocracia cada día me ha hecho comprender que las soluciones no pueden construirse desde los despachos sin tener en cuenta la realidad del terreno. Desde luego que no siempre tenemos todas las respuestas, pero sí la responsabilidad de buscarlas con honestidad y compromiso.
LC. En su sector, los logros a menudo son fruto de la colaboración, ¿qué valor humano o principio ético considera absolutamente esencial para construir equipos fuertes y generar consensos en torno a políticas sociales?
CR. En el ámbito de las políticas sociales, donde trabajamos con realidades complejas y profundamente humanas, considero que el valor esencial para construir equipos sólidos y generar consensos es la empatía. La empatía nos permite entender al otro, respetar su visión y trabajar desde la diferencia sin perder nuestro objetivo.
Junto a ella, también considero fundamentales el compromiso con el servicio público y la honestidad en el diálogo. Cuando las personas se sienten escuchadas y valoradas, el trabajo en equipo se fortalece y las decisiones se enriquecen.
LC. La política social se centra en cambiar vidas. Si pudiera describir en una sola palabra la emoción o el sentimiento que busca generar en los ciudadanos de la Región de Murcia a través de sus políticas, ¿cuál sería?
CR. Si tuviera que elegir una sola palabra, sería esperanza. Porque la política social, en su esencia, busca devolver la confianza a quienes más lo necesitan, abrir caminos donde antes solo había obstáculos y demostrar que el compromiso puede transformar vidas. Cada medida, cada recurso, cada esfuerzo está orientado a que las personas sientan que no están solas, que hay futuro y que, desde el Gobierno de la Región de Murcia, trabajamos para construirlo junto a ellas.
LC. ¿Qué consejo le daría a una mujer joven murciana que aspira a un puesto de liderazgo o a tener un impacto significativo en la esfera pública, y qué herramientas o redes le recomendaría aprovechar?
CR. No soy quién para dar consejos, pero sí puedo compartir lo que a mí me ha servido. Es importante mantener la coherencia entre lo que piensas, lo que sientes y lo que haces. Como también lo es escuchar, formarse, rodearse de personas que suman y tener claro el propósito. En la Región de Murcia hay redes muy consolidadas de mujeres profesionales y un movimiento asociativo muy importante, por lo que le recomendaría que los aproveche y que nunca deje de creer en sí misma ni permita que nadie le diga lo que tiene que hacer o decir.
El mundo es de quien no tiene miedo a equivocarse, a aprender y a volver a intentarlo con más fuerza.
Texto: Laura Carmona
Fotografía: María José Puche
Localización: Palacio de San Esteban





