Seguimos compartiendo planes contigo. Si ayer te hablábamos de las estrellas, hoy, de atardeceres.
Además, si te gusta coleccionar atardeceres, estás de suerte, porque la Región de Murcia tiene preparado para ti el plan perfecto. Y lo mejor es que no tienes que irte muy lejos para descubrir lugares increíbles en los que disfrutar de ese momento en el que el sol empieza a esconderse.
Junto al mar, en plena montaña, desde uno de los miradores más conocidos de Murcia o incluso subido a un columpio con vistas al Mediterráneo. Nuestra Región tiene atardeceres para todos los gustos y algunos de ellos merece la pena verlos, al menos, una vez.
Así que prepara la cámara, busca un hueco en la agenda y toma nota. Recorremos cinco lugares de la Región de Murcia en los que despedir el día se convierte en el mejor plan.
El Mar Menor
Empezamos por un clásico. Si hay un lugar en la Región de Murcia especialmente conocido por sus atardeceres, ese es el Mar Menor. Sus aguas tranquilas y poco profundas hacen que los colores del cielo se reflejen sobre el mar cuando comienza a caer el sol, regalándonos una imagen diferente prácticamente cada día.
También puedes acercarte a Las Encañizadas, el humedal situado entre el Parque Regional de las Salinas de San Pedro y el norte de La Manga, o contemplar La Manga desde lo alto, subiendo al Mirador de Monte Blanco, frente a la playa del Banco del Tabal.
El columpio de Bolnuevo
Dejamos el Mar Menor y ponemos rumbo a Mazarrón. Allí encontramos uno de los lugares más especiales de nuestra selección: el columpio de Bolnuevo.
Situado frente al Mediterráneo, se ha convertido en uno de los rincones más instagrameables de esta zona de la costa murciana. Y no es para menos. Sentarse en el columpio mientras cae el sol y contemplar el mar desde allí es uno de esos pequeños planes que merece la pena apuntar para cualquier tarde de verano.
Además, podemos aprovechar la visita para conocer las Gredas de Bolnuevo, recorrer el paseo marítimo o descubrir alguna de las playas y calas de los alrededores. Un plan sencillo para terminar el día junto al Mediterráneo.
Cresta del Gallo y Santuario de La Fuensanta
Cambiamos el mar por la montaña. El entorno de La Fuensanta y la Cresta del Gallo es otro de esos lugares a los que merece la pena subir cuando empieza a caer la tarde.
Desde aquí podemos contemplar una de las panorámicas más bonitas de Murcia, con la ciudad y la huerta extendiéndose a nuestros pies. A medida que baja el sol, las vistas van cambiando y, si el día está despejado, podemos disfrutar de una perspectiva privilegiada de buena parte del paisaje que rodea la capital.
Una buena opción es comenzar la tarde acercándonos al Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta y continuar después hacia la Cresta del Gallo para buscar un buen punto desde el que esperar la puesta de sol.
Playa de los Cocedores
Nos vamos ahora hasta Águilas y, prácticamente, hasta el límite con Almería. Allí se encuentra la Playa de los Cocedores (o Cala Cerrada), una joya natural, perteneciente al Paisaje Protegido de Cuatro Calas, que se convierte en uno de los rincones más especiales de la costa murciana cuando llega el final del día.
Sus casas excavadas en la roca, los cabezos que rodean la playa, sus aguas transparentes y su arena dorada lo convierten en un entorno privilegiado.
Sierra Espuña
Y terminamos nuestra ruta en plena naturaleza: Sierra Espuña.
El Parque Regional ofrece numerosos miradores y zonas elevadas desde las que contemplar cómo el sol va desapareciendo entre las montañas. Aquí el plan es diferente: una ruta por alguno de sus senderos, una tarde entre pinares o simplemente buscar uno de sus miradores y esperar a que llegue la última hora del día.
Es, además, una opción perfecta para quienes prefieren cambiar la playa por el aire libre y aprovechar la puesta de sol como excusa para redescubrir uno de los espacios naturales más importantes de la región.
Cinco lugares, cinco paisajes completamente diferentes y una excusa para seguir sumando momentos, y atardeceres.
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