¿Aún no tienes planes para este puente en el se celebra el Día de la Región de Murcia? Sin duda, el mejor plan es disfrutar de sus pueblos, de su gastronomía y de su hospitalidad. La región esconde verdaderas joyas por descubrir (y este es el momento, antes de que el intenso calor nos lleve a disfrutar de sus playas este verano).
Cargadas de historia, naturaleza y tradición, ofrecen experiencias únicas sin necesidad de viajar lejos. Estas son nuestras opciones: 5 pueblos con encanto para una escapada inolvidable este puente en la Región de Murcia.
1. Moratalla
Situado en el noroeste de la región, Moratalla es un destino que combina historia y naturaleza. Sus calles empedradas y su castillo medieval te transportan al pasado. Durante los meses estivales, los campos de lavanda en floración ofrecen un espectáculo visual y aromático que recuerda a la Toscana italiana. De hecho, el festival ‘Lalavand’ celebra esta floración con actividades culturales y gastronómicas que arrancaron en mayo y se extienden hasta noviembre. Consulta la programación completa aquí.
2. Caravaca de la Cruz
Caravaca de la Cruz es una de las cinco ciudades santas del cristianismo, junto con Roma y Jerusalén. Su Basílica-Santuario de la Vera Cruz alberga una reliquia del lignum crucis, convirtiéndola en un importante centro de peregrinación. Además, su casco antiguo, con calles empedradas y edificios históricos, ofrece un paseo lleno de encanto. Si la visitas este mes (y hasta el 15 de junio), podrás disfrutar de la exposición «Enjaezamientos Caballos del Vino 2025», que muestra los mantos ganadores de dicho concurso.
3. Cehegín: historia entre montañas
También en la comarca del Noroeste. Destaca por su casco antiguo declarado Conjunto Histórico-Artístico, sus callejuelas empedradas, casas señoriales y palacios, que reflejan la riqueza histórica de la localidad. Rodeado de montañas y campos de cultivo, es un lugar perfecto para quienes buscan tranquilidad y belleza natural.
4. Calasparra: naturaleza y tradición
Calasparra es conocida por su arroz con Denominación de Origen Protegida y por su entorno natural privilegiado. El Santuario de la Virgen de la Esperanza, excavado en una gruta, es uno de sus principales atractivos. Además, la Cueva del Puerto (a unos 14 km de Calasparra), con sus impresionantes formaciones de estalactitas y estalagmitas, ofrece una experiencia única para los amantes de la espeleología.
5. Jumilla: enoturismo y legado histórico
Jumilla es sinónimo de vino. Con una Denominación de Origen Protegida, sus bodegas y viñedos ofrecen experiencias de enoturismo inolvidables. El Castillo de Jumilla, una fortaleza medieval, y la Iglesia de Santiago, del siglo XV, son testigos de su rico patrimonio histórico. Además, su gastronomía, con platos tradicionales, hacen de esta visita una experiencia inolvidable.
Y tú, ¿con qué plan te quedas?
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